¡Abra la nevera, que hay carne! Levantan prohibición de sacrificar ganado en Cuba
Cuba relaja normas para sacrificio y venta de ganado bovino y équido, buscando estimular crianza y suplir escasez de carne. Permite cría sin tierra.
¡Oye esto pa' que veas! Ya se respira un aire diferente en Cuba con la carne.
El Gobierno se puso las pilas y cambió las reglas del juego para el ganado. Ahora se podrá sacrificar y vender carne de res y caballos con más libertad. Esto es para ver si se anima la gente a criar más animales y que al fin llegue carne al plato del cubano.
Parece que se acabaron los tiempos de tener el ganado amarrado, y ahora hasta el que no tiene tierra puede cebar algunos animales. ¡Imagínate! Pero ojo, que todavía hay que cumplir con los papeles, pesos mínimos y que los bichos estén sanos.
¿Dónde y cuándo pasó este milagro?
La cosa se puso seria con la Resolución 162/2026 del Ministerio de la Agricultura, y salió publicada en la Gaceta Oficial. Esto va a empezar a correr en 30 días. La noticia cae como anillo al dedo, porque llevamos años con una escasez de carne que no se aguanta y con el ganado cada vez más flaco.
Antes, en 2021, las cosas estaban más apretadas. Ahora, con esta nueva normativa, se busca darle un respiro a los productores y que puedan meterle mano a la venta de sus animales.
¿Y esto por qué importa, compadre?
Bueno, si tú vives en Cuba, sabes que la carne es un lujo. Esta flexibilización puede significar que haya más carne en los mercados, y quién sabe, ¡quizás hasta a mejor precio!
Para los que crían ganado, es un incentivo grande. Podrán vender más y recuperar la inversión, lo que ayudaría a que la masa ganadera del país no siga cayendo en picada.
¿Qué dicen unos y otros?
El Gobierno, a través de la resolución, dice que busca estimular la producción. Los productores, se espera, estarán contentos porque tendrán más opciones para vender su ganado. La gente en la calle, pues, esperando a ver si la carne vuelve a ser algo más que un recuerdo.
La normativa deroga la Resolución 139 de 2021, que tenía más restricciones. Antes, solo se podía sacrificar un animal por cada tres que crecían en el rebaño. Ahora, los porcentajes y pesos para sacrificar toros, toretes, novillas, vacas y bueyes son más flexibles.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de este sol?
Habrá que ver cómo se aplica esto en la práctica. Si realmente se logra aumentar la disponibilidad de carne y si llega a todos los bolsillos. La clave está en que los productores se animen y que los controles sanitarios no se conviertan en un nuevo obstáculo.
Por lo pronto, ya se puede decir que hay un camino abierto para que la carne vuelva a ser una opción más en la mesa cubana. ¡A ver qué pasa en los próximos meses!