¡Le fracturaron el brazo por robarle la moto en Camagüey! Casi lo matan a pedradas
Un joven en Camagüey sufrió fractura de brazo al defenderse de un asaltante que le lanzó una piedra para robarle la motocicleta.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas la cosa como está… ¡Le dieron un golpe que le rompió el brazo a un muchacho en Camagüey! Y todo por quererle quitar la motorina. Imagínate tú, uno va tranquilo por la calle y le tiran una piedra pa’ tumbarlo y llevarse lo suyo. ¡Una cosa de locos!
El asaltante, sin pelos en la lengua, le tiró un trozo de mármol directo a la cabeza. El joven, pa’ salvarse, levantó el brazo y el golpe se lo llevó ahí. De milagro no lo matan, él mismo lo dijo, que casi lo liquidan.
Dónde y cuándo
Esto pasó ahí mismo, frente al Palacio de los Pioneros en Camagüey. Una zona que, según dicen, no es la primera vez que pasa algo así. La gente anda con el alma en vilo, porque los robos así, tan violentos, se están poniendo feos.
Fue un golpe directo, sin anestesia, en plena vía pública. La moto ahí, la vida del muchacho casi se va en un tris por un trozo de mármol. Una vaina que te deja pensando cómo está la calle.
Por qué importa
Esto importa porque es un reflejo de cómo se las gastan los delincuentes ahora. No es solo quitarte las cosas, es que te pegan, te amenazan, te ponen en peligro de muerte por una moto, una bicicleta o lo que sea.
La gente que tiene su vehículo, sea moto, motorina o bicicleta eléctrica, vive con el miedo pegado. Cada salida es un riesgo y esto pone en duda la seguridad que uno cree tener. ¡Es un golpe a la tranquilidad de todos!
Qué dicen las partes
El joven, que se llama Víctor Jonhson Pimentel, contó la historia con el dolor a flor de piel, diciendo que de milagro no lo matan. El periodista José L. Tan Estrada fue el que sacó esto a la luz, compartiendo el testimonio.
Las autoridades por ahí han dicho que recuperan motorinas y que meten preso a algunos, pero la gente lo que ve es que el peligro sigue ahí. Unos dicen que falta mano dura, otros que la cosa está difícil para todos.
Qué viene ahora
Pues mira, ahora lo que queda es que la gente ande con más cuidado, que se cuiden unos a otros y que las autoridades se pongan las pilas. A ver si con esto se ponen más serios con la delincuencia.
Hay que ver qué pasa después, si hay más patrullaje, si la gente se organiza pa’ defenderse o qué. Lo cierto es que la preocupación está ahí y la calle sigue caliente.