¿Y ahora qué hacemos? Viñales sin un alma en oferta, ¡hasta siembran yuca!
Viñales, joya turística de Cuba, sufre por la falta de visitantes. Emprendedores pasan de servir mojitos a cultivar la tierra para poder comer.
¿Qué pasó? El bochinche es que Viñales, ese pedacito de paraíso cubano que todos conocen, se quedó pelao de turistas. ¡Ni un alma! Los negocios que vivían de los extranjeros, de los que llegaban a ver los mogotes y echarse un trago, ahora ven las sillas vacías. La cosa está dura, dura, y la gente que vivía del turismo, de venderle experiencias, ahora tiene que inventarse la vida de otra forma.
La situación es tan mala que hasta los dueños de bares y restaurantes, que antes ponían precios en cuc, ahora andan con las ventas de garaje, vendiendo lo que sea pa' resolver. Esto no es un cuento de camino, es la pura verdad que se está viviendo en Pinar del Río.
¿Dónde y cuándo? Esto está pasando ahora mismo en Viñales, ese valle que la UNESCO declaró Patrimonio Natural. Imagínate, un lugar tan lindo, tan visitado, hoy está callao, sin el relajo de los turistas. Se dice que como el 80% de la gente de allí dependía del turismo, ahora todos están con el agua al cuello.
El ambiente no es el de antes. Ya no se oyen las risas de los extranjeros ni el trajín de los carros para llevarlos a los mogotes. Es un silencio que asusta, y encima, la falta de transporte complica todo más, hasta para que los chamaquitos vayan a la escuela.
¿Por qué importa? ¡Porque esto es un golpe duro al bolsillo de la gente! El turismo era lo que movía la economía allí, lo que daba de comer a miles de familias. Ahora, sin turistas, la plata no entra, y las necesidades básicas se vuelven un problema grande. ¡La gente no puede comerse los mogotes!
Esto significa que los emprendedores tienen que reinventarse o cerrar. Y no es solo un tema de negocios, es un tema de supervivencia. Ver a un cocinero, que antes hacía platos finos, ahora sembrando yuca para poder llevar el pan a la casa, te dice mucho de la gravedad del asunto.
¿Qué dicen las partes? Bueno, los del bar dicen que abren por abrir, pa' no desaparecer, pero que la ganancia es poca. El que era jefe de cocina, Elieser, se está buscando la vida en la agricultura, ¡normal! Y Lázaro Mena, que hacía deportes de aventura, lleva meses sin ver un peso. Dicen que los precios han bajado un montón por la falta de gente, ¡y todavía así no venden!
Las cifras oficiales hablan claro: Cuba ha recibido menos del 50% de los turistas que recibió el año pasado. Es una caída terrible que se siente en cada rincón, especialmente en lugares como Viñales.
¿Qué viene ahora? Pues la cosa está en el aire. Los negocios están bajando precios, tratando de atraer al turismo nacional, pero no es suficiente. Algunos han tenido que cambiar de giro por completo. Habrá que ver si la situación del transporte mejora, si el combustible aparece, y si de alguna manera, aunque sea a cuenta gotas, vuelven los visitantes.
Mientras tanto, la gente de Viñales, con el ingenio que los caracteriza, sigue buscando la forma de salir adelante, ¡y si hay que sembrar, se siembra!