¡Susto en Villa Clara! Refuerzan Vigilancia Nocturna Tras Bochinche en Morón

Villa Clara aumenta la vigilancia nocturna tras disturbios en Morón por apagones y escasez. Autoridades desplegan fuerzas para prevenir protestas.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que la cosa se puso caliente en Morón, Ciego de Ávila, y ahora le toca a Villa Clara apretarse el cinturón de la vigilancia. Luego de que el fin de semana se armara un buen bochinche con protestas que terminaron en líos y hasta candela en la sede del Partido Comunista allá en Morón, las autoridades cubanas decidieron que era hora de reforzar la guardia. Mandaron un 'grupo de reforzamiento' pa' que ande patrullando y echando ojo tanto en la capital de Villa Clara como en los trece municipios. Dicen que es pa' poner orden y que la gente esté tranquila, pero todos sabemos que cuando ponen tantos policías de golpe, es porque el tembleque anda fuerte.

¿Dónde y cuándo se armó el relajo?

Todo este lío empezó el sábado en Morón, Ciego de Ávila. La gente estaba hasta aquí de los apagones que no acaban, la comida que no aparece y los servicios que dan pena. Así que salieron a la calle a botar el golpe, y el golpe se puso feo. ¡Imagínate! Rompieron puertas, ventanas, sacaron papeles y hasta muebles de la sede del Partido Comunista y después, ¡zas!, le prendieron candela en plena calle. Se oían las consignas, el ruido de las cacerolas, un merecumbé de frustración y enojo.

¿Y por qué importa todo esto?

Pues mira, esto no es solo un grupito de gente molesta. Es el reflejo de que la paciencia se está acabando. Con los apagones que a veces se pasan de veinte horas y los productos básicos que son un tesoro encontrar, la cosa se pone color de hormiga para cualquiera. Lo que pasó en Morón, y el despliegue ahora en Villa Clara, es una señal clara de que el gobierno le tiene miedo a que este descontento se extienda y prenda por toda la isla como pólvora. Quieren mandar un mensaje de que tienen el control, pero la realidad es que la gente está cansada.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, las fuentes oficiales, las de siempre, dicen que es para asegurar el orden y la tranquilidad. Que hay que mantener la calma. Pero por el otro lado, lo que se ve en las redes sociales y lo que se oye en la calle es pura frustración. La gente que protestó estaba harta de la falta de comida, de los apagones eternos y de la indiferencia. Después del incidente, también se habla de que cortaron el internet un rato en la zona, pa' que no se viera el desastre por fuera. Unos dicen 'control', otros dicen 'represión'.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene después?

Pues lo que se ve venir es más vigilancia, más presencia policial en las calles y seguramente más mano dura. Las autoridades van a estar con el ojo pelao' para que no se repitan escenas como las de Morón en otras provincias. La estrategia parece ser esa: mucha policía, mucho control y hablar con los grupos que sí están con ellos. Pero el verdadero reto es arreglar la situación que tiene a la gente al límite. Habrá que ver si este refuerzo de vigilancia dura, o si la cosa sigue escalando y la gente, harta de todo, decide que ya no hay marcha atrás.

Más noticias