¡Plo-plo! Vecinos de La Víbora y El Cerro se fajaron con fuego y cacerola contra los apagones

Habitantes de La Víbora y El Cerro en La Habana protestaron con fogatas y bloqueo de calles por prolongados cortes de electricidad, sin incidentes mayores.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas... La gente en La Víbora y El Cerro, allá en La Habana, se hartó de los apagones y se botó pa' la calle. Anoche mismo, la cosa se puso caliente con fogatas, cacerolazos y hasta trancaron las calles. Querían que se sintiera el bochinche, porque llevaban uno y otro día sin luz.

En La Víbora, la cosa fue seria, usaron hasta ramas de árboles para poner un candado en la vía. Y como si fuera poco, ¡armaron candela en el asfalto! La cosa es que el invento de la electricidad se rompió y la gente no se aguanta más.

Dónde y cuándo

Esto fue la noche del martes 21 de julio de 2026, en los municipios Cerro y La Víbora, en La Habana. La bronca se formó porque la corriente se fue y no volvió. El calor, la cosa de no poder ni respirar ni cocinar, eso fue lo que encendió la chispa.

Se sintió la tensión en el aire, con vecinos saliendo de sus casas, con la frustración a flor de piel. La calle se llenó de ruido de cacerolas y el olor a humo de las fogatas improvisadas.

Por qué importa

Mira, esto importa porque la gente está sufriendo. Sin luz, no hay nevera, no hay ventilador, no hay cómo hacer la comida o estudiar. Es la vida entera que se para.

Es la gota que colmó el vaso. La gente se cansó de que le prometan y le prometan y al final, lo que hay es oscuridad. Esto demuestra que la paciencia tiene un límite y que las quejas no se pueden tapar con un dedo.

Qué dicen las partes

Por un lado, los vecinos, que con cacerolas y fuego dicen: ¡Basta ya! Exigen que se resuelva el problema de la electricidad de una vez.

Por el otro lado, se vio presencia policial. Dicen los que vieron que los oficiales llegaron, miraron el relajo y se fueron, sin mayores líos. Las autoridades, hasta ahora, ni pío oficial sobre lo que pasó ni qué van a hacer.

Qué viene ahora

Pues ahora, lo que viene es a ver si a alguien le da por resolver de verdad. Si la luz vuelve y se queda, o si esto fue solo un susto y seguimos igual.

Habrá que seguir pegados a la ventana, a ver si se oyen los equipos trabajando o si de nuevo nos toca trancar la calle con candela. La cosa está en el aire, y la gente está pendiente.