¡Se acabaron las mangueras! Vecinos de La Lisa se tiran a la fuga por falta de agua

Habitantes de La Lisa, La Habana, cansados de más de diez días sin agua, repararon por su cuenta una rotura de tubería provocada por maquinaria pesada.

¡Oye esto pa' que veas!

Más de diez días llevan los vecinos del Consejo Popular Novia del Mediodía, en La Lisa, aguantando la sed. El agua, esa cosa que uno ni piensa que falta, se convirtió en un lujo porque se rompió la tubería principal. Y como nadie resolvía, la gente dijo: '¡Hasta aquí llegamos!' y se pusieron manos a la obra.

Todo comenzó con un trompicón de una máquina pesada de Servicios Comunales. Parece que estaban recogiendo basura y le dieron un golpe a la conductora principal. ¡Zas! Una rotura que dejó a medio barrio bebiendo aire.

¿Dónde y cuándo pasó este desastre?

Esto fue en La Lisa, La Habana, hace ya más de diez días. Imagínate el bochorno: una fuga que hacía un riachuelo en la calle y la gente con baldes y cacharros buscando cómo apagar la sed. Ricardo Jesús Pupo Reyes, un vecino del barrio que no la tiene fácil por una discapacidad, grabó todo el tinglado. Se veía a la gente metiendo mano a la avería, como si fuera una fiesta de pueblo, pero de pura necesidad.

¿Y a quién le cae arriba esta historia?

Pues a todo el barrio, y especialmente a las familias numerosas y a los que ya están mayorcitos. Estar sin agua por tanto tiempo es un lío para cocinar, para el aseo, para todo. Es que uno no se da cuenta de lo importante que es hasta que falta. Los reportes a la Empresa de Aguas de La Habana no sirvieron de mucho al principio, solo vinieron a mirar y dijeron que volverían. ¡Imagínate!

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, los vecinos, que están hasta el cuello, decidieron tomar cartas en el asunto. ¡Qué más podían hacer! Se organizaron y empezaron a reparar la rotura con lo que tenían a mano. Por otro lado, la respuesta oficial tardó y fue lenta, dejando a la gente en la pura incertidumbre.

La empresa de agua, bueno, inspeccionó y prometió volver, pero la vuelta tardó tanto que los vecinos se hartaron. Al final, no se sabe si la reparación casera funcionó o no, pero la iniciativa del pueblo es lo que cuenta.

¿Y ahora qué se espera?

Pues lo que se espera es que el agua vuelva a correr por las tuberías como debe ser. El futuro dirá si la reparación de los vecinos aguantó o si las autoridades finalmente se pusieron las pilas. Este caso es un reflejo de cómo las cosas andan en la infraestructura de agua en La Habana, que necesita atención urgente. Habrá que seguir de cerca si esto se resuelve de una vez o si es otro cuento de nunca acabar.

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