¿Y ahora quién nos va a alumbrar? Vecinos de Guanabacoa defienden su transformador de la Empresa Eléctrica
Habitantes de La Gallega, Guanabacoa, impidieron el retiro de un transformador eléctrico, temiendo un empeoramiento de los apagones y la crisis energética.
¡Oye esto pa' que veas!
En el barrio La Gallega, en Guanabacoa, la cosa se puso caliente. Imagínate, la gente se echó a la calle para defender un transformador. Resulta que los trabajadores de la Empresa Eléctrica llegaron con la idea de llevárselo, pero los vecinos, que ya están hasta el cuello con los apagones, salieron a ponerles freno.
No querían ni oír hablar de que se llevaran el equipo, porque temen que la situación del servicio eléctrico, que ya es un desastre, se ponga peor todavía. ¡Menudo bochinche se formó en plena vía pública por un transformador!
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Esto pasó en La Gallega, un pedacito de Guanabacoa, allá en La Habana. Fue un jueves, para ser exacto, el 30 de julio de 2026. Los vecinos vieron llegar los camiones de la Empresa Eléctrica y, sin pensarlo dos veces, salieron de sus casas. Se plantaron allí, rodeando el transformador, con la decisión de que nadie se lo llevara. La cosa se puso tensa, porque llegaron hasta la policía y la delegada del Poder Popular, ¡imagínate el panorama!
¿Y a quién le importa esto?
Pues mira, esto importa porque es la gota que colma el vaso para la gente. Los apagones en Cuba no son cosa de un día, llevan años y años. La gente está cansada de no tener luz, de que se te dañen las cosas y de no saber cuándo va a volver el servicio.
Cuando ven que se llevan un equipo que, aunque sea como esté, les da algo de corriente, pues normal que se revuelvan. Es un reflejo del descontento que hay en la isla por la crisis energética, que afecta la vida de todos y es un dolor de cabeza constante.
¿Qué dicen unos y otros?
Los vecinos, claro está, lo que dicen es que ese transformador se queda. Lo defienden porque para ellos es la única salvación contra la oscuridad. Exigen que se queden y que les expliquen por qué querían llevárselo.
Por el lado de la Empresa Eléctrica, hasta ahora, silencio total. Nadie ha dado la cara para decir por qué iban a quitar el transformador. Y las autoridades del Poder Popular, pues ahí estaban, tratando de mediar, pero sin una solución clara por el momento.
¿Y ahora qué?
Pues mira, ahora mismo lo que hay en el aire es la incertidumbre. Los vecinos esperan que las autoridades les den una explicación y, sobre todo, que el transformador se quede donde está. Hay que ver si la Empresa Eléctrica va a ceder o si va a buscar otra manera de hacer las cosas.
Lo que está claro es que la situación de la energía eléctrica en Cuba sigue siendo un polvorín. Habrá que seguir de cerca qué pasa en La Gallega y si este incidente provoca más reacciones en otras partes de la isla.