¿Y ahora qué? Otra turbina que se va y La Habana sin luz por 10 horas

La Habana enfrenta apagones de más de 10 horas tras falla en la Central Termoeléctrica Ernesto Guevara, agravando la crisis eléctrica de Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

Se nos complicó el asunto de la candela en Cuba, porque ahora la Central Termoeléctrica Ernesto Guevara, allá en Mayabeque, metió la pata. La Unidad 1, que no es la más grande pero algo es algo, se apagó de golpe. ¡Imagínate! Ya andábamos a oscuras, y esto es como echarle más leña al candelero.

Esto pasó el martes por la noche, a las 8 y pico. Fue una falla en el control de la turbina. Y casualmente, o no, justo cuando en La Habana, en Playa, la gente estaba pasando más de 10 horas sin luz. ¡Un drama!

¿Dónde y cuándo fue el bochinche?

Esto fue en la Central Ernesto Guevara, en Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Sucedió el martes, 8 de abril de 2026, bien entrada la noche, a las 20:12 horas. La unidad afectada tiene 55 megavatios, que es poquito comparado con otras, pero en estos tiempos de escasez hasta eso se siente.

Antes de que se fuera esta unidad, ya se sabía que íbamos a tener un déficit de 1,643 megavatios para la noche. La demanda es alta, ¡imagínate si encima se nos caen más plantas! El calor, el ruido, la tensión en el ambiente… todo se mezcla.

¿Y esto por qué nos importa?

Mira, sencillo. Cada vez que se cae una planta, se siente en el bolsillo y en la nevera. El sistema eléctrico cubano está en la UCI, amigo. Con esta falla, los apagones que ya estaban duros, se ponen peores. La gente no puede cocinar, no puede estudiar, no puede vivir tranquila.

La cosa es que ya no es solo esta planta. Tenemos otras fuera de servicio: Felton, Mariel, Renté, Nuevitas. A eso súmale que las que sí funcionan no dan su 100% por problemas térmicos o porque no hay combustible. ¡Un lío tremendo!

¿Qué dicen las partes?

Bueno, el gobierno, a través de Cubadebate y la Unión Eléctrica, informan de las fallas. Dicen que fue una rotura en la caldera de la Guiteras (la más grande) el lunes, y ahora esto de la Guevara. Explican que hay limitaciones de combustible y que las plantas viejas dan problemas. La gente, bueno, la gente lo que dice es que quiere luz, ¿qué más va a decir?

Las partes oficiales explican las averías y los déficits, como si eso fuera a prender las bombillas. No hay mucho más que decir, porque la realidad es que el sistema está colapsado y cada fallo es un golpe más.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Pues mira, lo que se espera es más de lo mismo hasta que no resuelvan el problema de fondo. Seguiremos con apagones, quizás más largos. Habrá que estar pendientes a ver si reparan las otras plantas o si consiguen más combustible. Lo cierto es que el panorama no pinta muy brillante, y habrá que tener paciencia, aunque se nos agote.

Hay que seguir de cerca cómo va la reparación de estas unidades y si llegan las piezas o el combustible que tanto hace falta. Mientras tanto, nos toca aguantar y quizás buscar velas.

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