¿Y la luz cuándo? Toirac se burla de los apagones y las promesas vacías

Ulises Toirac usa el humor y el sarcasmo para criticar la crisis energética y económica en Cuba, cuestionando las promesas oficiales y la falta de financiamiento.

¡Oye esto pa' que veas! El humorista Ulises Toirac, ese que le pone picante a la cosa, se ha soltado con un comentario que es puro candela. Anda el hombre con el alma en vilo, y en vez de ponerse bravo, le saca la chispa del humor para contar el desencanto que tiene a muchos cubanos con el alma en un hilo.

Parece que la cosa anda mal, y Toirac no se anda con rodeos. Con esa gracia que lo caracteriza, está poniendo en tela de juicio las promesas de que todo va pa'rriba, los apagones que nos tienen fritos y que Cuba anda más pelá que un coco pa' poder arreglar lo que se cae a pedazos.

Qué pasó

El artista, que sabe lo que es contar las cosas como son, pero con sabor, arrancó su reflexión ligando la entrada de unas cuantas medidas nuevas del Gobierno y las famosas reuniones del Palacio de las Convenciones. Y, claro, en lo que los de arriba dicen que van pa'lante, la UNE, que es la que pone la luz, pues mandó dos apagones pa' celebrar. ¡Así o más festivo!

Y pa' ponerle la tapa al pomo, hasta el clima se unió a la fiesta, que pa' qué te cuento. El calor y la falta de corriente hicieron una combinación explosiva. Toirac, con esa ironía que lo pinta, lo describe como una caída épica, como si todo se hubiera regado por el piso.

Dónde y cuándo

Esto está pasando ahora mismo en Cuba, especialmente en La Habana, donde el bochinche se siente más fuerte. El escenario es uno de cortes de electricidad constantes, calor sofocante y una sensación general de que las cosas no avanzan como se espera. Los protagonistas son los ciudadanos, cansados de esta rutina, y las instituciones que anuncian medidas.

El ambiente es de frustración palpable, mezclada con el sarcasmo que surge de la propia adversidad. Los apagones son parte de la vida cotidiana, interrumpiendo el día y la noche, y la gente siente que el tiempo pasa sin ver soluciones reales.

Por qué importa

Lo que Toirac nos cuenta es importante porque pone el dedo en la llaga de lo que muchos cubanos sienten a diario: el cansancio ante una crisis que parece no tener fin. No se trata solo de que falte la luz, sino de cómo la falta de soluciones reales afecta la vida de todos.

La economía cubana, según el humorista, necesita un empujón grande, dinero de verdad, pa' poder levantar el sistema eléctrico y las industrias. Y eso, en el mundo de hoy, no es fácil de conseguir. La gente quiere ver cambios concretos, no solo promesas que se las lleva el viento.

Qué dicen las partes

Por un lado, está el discurso oficial que habla de “medidas” y de “avanzar”. Se menciona a la UNE, la empresa eléctrica, que anuncia los cortes de luz como si fueran eventos. Y por otro, está la gente, como Toirac, que ve la realidad cruda, el calor, los apagones, y se pregunta dónde está ese avance.

El humorista también señala que Cuba tiene dificultades para conseguir financiamiento internacional por su historial de impagos. O sea, que los que tienen el dinero no se van a arriesgar fácilmente a invertirlo allí. La canción de Pablo Milanés, “el tiempo pasa…”, resuena como un eco de esta espera.

Qué viene ahora

Toirac cierra su comentario con una pregunta que deja pensando: ¿cuándo vendrá la solución? Él mismo confiesa que le cuesta creer en el optimismo ciego de algunos. Se nota el deseo de creer, de ser fanático de que