¿Rusia se quedó sin gasolina en Crimea? Ucrania le da la vuelta al mapa
Ucrania ataca rutas de suministro rusas en Crimea con drones y armamento de precisión, afectando transporte y logística militar.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que a los rusos en Crimea se les está complicando el asunto. Ucrania, que no se queda quieta, le ha estado dando duro con drones y armamento fino a las carreteras, puentes y depósitos de gasolina que usa el ejército de Moscú para meter tropas y cosas. La cosa está que arde, y no es pa' menos.
Lo último fue que le dieron al puente de Armiansk y, ¡zas!, dicen por ahí que se fueron al garete un montón de vehículos rusos con gasolina y armamento. Vamos, que la cosa se pone fea para ellos.
¿Dónde se arma el bochinche y cuándo?
Este gufeo se está dando en Crimea y también en las partes de Jersón y Zaporiyia que tienen ocupadas los rusos. Son como las venas principales para que las tropas rusas se muevan y metan suministros en la península. Los ataques no paran de darle a estas conexiones terrestres y al famoso puente de Kerch, que es el que une Crimea con Rusia de verdad. ¡Nadie está seguro por ahí!
Hasta los barcos rusos en el Mar Negro han tenido que salir corriendo, que varios se han llevado un buen susto y otros peor. Parece que la cosa está que quema en tierra y mar.
Y a todo esto, ¿por qué importa?
Bueno, pues porque si Ucrania logra cortarles las vías de entrada y salida, a los rusos se les va a hacer muy cuesta arriba mantener a toda esa gente y todo ese equipo en Crimea. Es como ponerle un torniquete a alguien, que al final se queda sin aire y sin fuerza.
Esto es clave para las operaciones rusas en el sur. Si no les llega el combustible, la munición y las tropas, pues se les complica la fiesta. La idea es que les cueste tanto mantener la ocupación que al final no les quede más remedio que recoger los bártulos.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, Ucrania dice que va a seguir dándole duro a esas rutas para aislar Crimea poco a poco. El comandante de los drones ucranianos, un tal Robert Brovdi, está que no para de decir que hay que cortarles el grifo a los rusos.
Los rusos, pues, no dicen mucho, pero ya se nota el lío. Han puesto hasta restricciones para vender gasolina y andan con controles para ver quién se lleva qué. Vamos, que se las ven negras para que les lleguen los camiones cisterna.
¿Y ahora qué? El futuro se ve...
Pues mire usted, lo que se ve venir es que la presión va a seguir. Si Ucrania logra hacerles la vida imposible a los rusos en cuanto a suministros, las operaciones en el sur de Ucrania se verán muy afectadas. Crimea es un trozo del pastel muy importante para Rusia, y Ucrania no piensa renunciar a recuperarla.
Habrá que estar pendientes a ver cómo sigue esta novela, porque parece que todavía queda mucho capítulo por escribir en esta historia.