¿Agua en el avión? ¡Prepárate pa' la trifulca en el aeropuerto!
La TSA estudia dejar pasar botellas de agua llenas en aeropuertos con nueva tecnología, pero las reglas de líquidos siguen vigentes para la mayoría.
¡Oye esto pa' que veas! ¡Noticias calientes desde el aeropuerto!
Parece que la cosa se está poniendo más suavecita en los controles de seguridad de algunos aeropuertos de Estados Unidos. La Administración de Seguridad en el Transporte, esa que te revisa hasta el alma, está pensando en dejar que los viajeros del programa TSA PreCheck se lleven sus botellas de agua llenas sin tener que vaciarlas antes. ¡Imagínate la de líos que te vas a ahorrar!
Pero ojo, que esto no es para todo el mundo ni para todos los aeropuertos todavía. Es solo un plan, una idea que están cocinando a fuego lento.
¿Dónde y cuándo se va a armar este chisme?
Dicen que esto empezaría en unos cuantos aeropuertos que tienen unos escáneres de esos modernos, que parecen sacados de una película de ciencia ficción. Estos aparatos son tomografías computarizadas (CT) que, supuestamente, pueden ver a través de la botella y distinguir el agua de cualquier otra cosa rara, y así detectar si hay algún peligro. Los jefes de la TSA confirmaron que están estudiando la movida, y que podría ser en los próximos meses. Todavía no se sabe cuáles aeropuertos serán los afortunados.
Aunque suene a que nos van a dar chance, la regla de oro de los líquidos (la famosa 3-1-1) sigue en pie por ahora. Así que, si tu botella es de más de 100 mililitros o 3.4 onzas, mejor no te hagas ilusiones todavía.
¿Y por qué nos importa esta noticia?
Bueno, pues porque ir a un aeropuerto ya es un lío de por sí. Entre colas larguísimas, revisar todo mil veces y a veces hasta tener que tomarte el agua delante del guardia, ¡es un estrés! Si esto se hace realidad, aunque sea para los que pagan el PreCheck, sería un alivio tremendo para muchos. Menos cosas que pensar y más tiempo para llegar a tu puerta de embarque sin sudar la gota gorda.
Además, la TSA ya tiene tecnología para ver los líquidos sin sacarlos, pero dicen que no tienen suficientes equipos para ponerlo en todos lados. Y la plata, claro, siempre es un tema para que las cosas se muevan más rápido.
¿Qué dicen las partes involucradas?
Por un lado, los de la TSA están con la idea en la mesa, viendo si es viable. Han dicho que esto va a depender de la tecnología y de si hay presupuesto. Por otro lado, los pasajeros, sobre todo los del programa PreCheck, seguro que están con el Jesús en la boca esperando que esto sea verdad.
La cosa es que, por ahora, no hay nada seguro. Te están avisando para que no te comas el coco pensando que ya te puedes llevar tu termo gigante lleno de agua.
¿Y ahora qué viene? ¿Qué se espera?
Pues lo que se espera es paciencia. La TSA va a evaluar cómo funciona todo, cuánta gente se beneficia y si la operación se complica o no. Están probando otras cosas, como el programa Gateside que deja entrar a algunos miembros de PreCheck a las puertas sin boleto. Todo esto lo van a medir bien antes de decidir si dan luz verde a lo de las botellas de agua.
Así que, por ahora, sigue las reglas de siempre. Cuando la TSA diga que sí, que se puede, entonces sí podrás llevar tu agua sin miedo. ¡Habrá que estar pendiente!