¿A Ucrania le conviene seguir dándole al petróleo ruso si el diésel se pone por las nubes?

Trump pide a Ucrania detener ataques a refinerías rusas, alegando que elevan precios del diésel globalmente y afectan el suministro. Ucrania defiende su estrategia.

Qué pasó

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le ha tirado un 'parón' a Ucrania, pidiéndole que deje de atacar las refinerías de petróleo en Rusia.

Según Trump, estos ataques están haciendo que el diésel escasee por el mundo y que los precios suban como la espuma. La cosa se pone tensa, porque esto ocurre justo después de una nueva racha de ataques con drones entre ambos países.

Dónde y cuándo

El llamado lo hizo Trump este domingo, mientras estaba de visita por Irlanda. Señaló que las acciones ucranianas contra las infraestructuras energéticas rusas están teniendo un efecto dominó que va más allá del campo de batalla.

La cosa se pone caliente porque Ucrania ha estado dándole duro a las refinerías y el petróleo dentro de Rusia, mientras que Moscú no se queda quieto y sigue atacando ciudades e infraestructuras ucranianas.

Por qué importa

Lo que dice Trump es que estos ataques están directamente relacionados con el aumento del precio del diésel en Estados Unidos, que ha llegado a niveles históricos. La preocupación por el suministro se agrava por otros líos internacionales.

Para Ucrania, atacar estas instalaciones es parte de su jugada para recortarle los recursos a Rusia y que no pueda financiar la guerra. Dicen que así afectan la capacidad rusa para producir y mover combustible para sus tropas.

Qué dicen las partes

Trump, por un lado, pide que Ucrania se enfoque en objetivos militares y deje en paz las plantas de producción y distribución de combustible.

Por otro lado, Kiev defiende sus ataques como una táctica militar legítima para debilitar la economía de guerra de Rusia. Mientras, Rusia sigue lanzando drones como si no hubiera mañana.

Qué viene ahora

A pesar de las diferencias, el Kremlin ha dicho que está dispuesto a volver a la mesa de negociaciones. Sin embargo, los puntos de desacuerdo son enormes, especialmente sobre los territorios ocupados y cómo sería un acuerdo de paz.

Los ataques rusos han llegado hasta las puertas de la Unión Europea, afectando rutas y puntos de tránsito. Hay que estar pendientes a ver si esta petición de Trump cambia algo en el tablero o si la guerra sigue su curso caliente.