¡Trump Le Quitó El Ojo A Los Barcos Con Petróleo Pa' Cuba... Pero La Soga Sigue Apretá!

El presidente Trump echó pa' atrás los aranceles al petróleo para Cuba por un fallo de la Corte Suprema, pero el embargo y las demás sanciones siguen vivitas y coleando.

Qué pasó

¡Ay, mi gente, que esto está que arde! Parece que el presidente Trump, el mismo que le gusta ponerle piquiñas al asunto, firmó una orden nueva. Con esta orden, se quitó la amenaza de esos aranceles adicionales que le había puesto a los países que mandaban petróleo pa' Cuba.

¿Ustedes se acuerdan de aquello? Pues mira, ya no va más, al menos esa parte del castigo. Fue una jugada táctica que ha dejado a más de uno con la boca abierta.

Dónde y cuándo

Esto fue un martes, el 24 de febrero de 2026, y la movida vino desde la mismísima Casa Blanca, en Estados Unidos. El chismecito es que la Corte Suprema, que esa sí que no se casa con nadie, le dio un jalón de orejas al Presidente.

Le dijo que no podía andar poniendo impuestos por ahí como si nada, amparado en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Y ahí fue que a Trump no le quedó más remedio que echar pa' atrás con los aranceles.

Por qué importa

¡Imagínense la cosa! Con esa amenaza de aranceles, los barcos petroleros le huían a Cuba como el diablo a la cruz. Se redujo el combustible, la gente andaba con el alma en un hilo buscando cómo echarle gasolina al carrito, y hasta los aviones tuvieron que buscar dónde repostar en otros países.

Era un descaro, una escasez que apretaba a todo el mundo. Ahora, que se quita el arancel, se respira un poquito, pero ojo, ¡que la soga sigue apretá! El bloqueo, las sanciones financieras, las restricciones a las navieras, todo eso sigue en pie. ¡Así que no es que la cosa se puso color de rosa de repente!

Qué dicen las partes

Por un lado, la gente de Washington dice que esto es una cuestión de ajustes, por la ley y la Corte. No es que estén ablandándose con Cuba, ni mucho menos. Siguen diciendo que la emergencia nacional contra la Isla, por aquello de las avionetas en el 96, sigue vivita y coleando.

Por el otro, en la Habana, deben estar viendo esto como un respiro chiquito, un aliviocito. Pero saben que el ojo de Washington no se les quita de encima, y que el andamiaje restrictivo está listo para activarse. Es un alivio a medias, con el pie puesto.

Qué viene ahora

Así que, ¿qué podemos esperar? Pues la verdad es que la situación sigue tensa como la cuerda de un violín. Se fue el arancel del petróleo, sí, pero todo el andamiaje del embargo y las sanciones, sigue ahí, quietecito, esperando cualquier cosa para apretar de nuevo.

Hay que seguir con el oído pegado a la calle, porque aquí la política entre Cuba y Estados Unidos siempre da giros inesperados. Lo único seguro es que no hay nada seguro, ¡y que el chisme sigue!

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