¿Apunta Trump a 'tomarse' Cuba? El Presidente dice que sería un 'honor'
Donald Trump expresó su deseo de 'tomar' Cuba, citando la debilidad del régimen. Sus declaraciones generan controversia mientras la isla enfrenta crisis.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anda con ganas de meter mano en Cuba. El mandatario soltó una bomba diciendo que cree que tendría el “gran honor” de “tomar” la isla. ¡Imagínate tú! Una declaración que ha puesto a todo el mundo a hablar y que deja claro que el ojo de su gobierno está bien puesto sobre La Habana.
En una de esas ruedas de prensa en la Casa Blanca, Trump se soltó y dijo que Cuba ahora es “una nación muy debilitada”. Y soltó la indirecta de que Estados Unidos podría hacer de las suyas por allá de varias maneras.
¿Dónde y cuándo se oyó este bochinche?
Esto se escuchó el lunes 16 de marzo de 2026, durante una comparecencia ante la prensa en la mismísima Casa Blanca. El presidente Trump estaba hablando y, de repente, soltó esta frase que se sintió como un trueno.
El hombre pintó un cuadro de Cuba sufriendo, con una crisis económica y energética bien dura. Según él, con el país así, Washington puede “hacer lo que quiera”. Se siente la tensión en el aire, ¿verdad?
¿Y a mí por qué me importa este cuento?
Bueno, pa’ empezar, esto pasa cuando la administración Trump le ha estado apretando las clavijas al régimen cubano. Han metido medidas que han puesto la cosa más difícil en la isla. Piensa en el corte de petróleo de Venezuela, que ha dejado a la gente a oscuras con apagones que no acaban, el transporte parado y la vida de cuadritos.
Además, Trump ha dicho antes que le gustaría una “toma de control amistosa”. Todo esto mientras el régimen comunista parece estar en uno de sus momentos más débiles en años. Y pa’ rematar, el mundo anda revuelto, con conflictos y presiones en otras partes, pero parece que Cuba sigue en el radar.
¿Qué dicen los involucrados?
Por un lado, está Trump, que habla de “honor” y de “tomar” Cuba, ya sea para liberarla o para meterse en su política y economía. Él ve una Cuba frágil, donde Estados Unidos podría hacer “lo que quiera”.
Por otro lado, se sabe que la población cubana sigue lidiando con la escasez de comida, los apagones constantes y una inflación que no da tregua. Esto ha provocado protestas y un descontento que se siente por toda la isla. Hay un ambiente de incertidumbre y malestar.
¿Y ahora qué?
Pues mira, lo que se puede esperar es que la presión sobre Cuba siga fuerte. Con estas declaraciones, Trump pone más leña al fuego y señala que el tema cubano no se va a quedar quieto. La cosa pinta tensa, y habrá que ver cómo responde el gobierno cubano y qué cartas se juegan los demás actores internacionales.
Washington ha estado reduciendo el apoyo a aliados de Cuba, así que la isla tiene menos fuentes de financiamiento y combustible. Todo esto mientras el régimen cubano parece estar pasando por un momento complicado. Habrá que seguir de cerca lo que pasa, porque la situación puede dar giros inesperados.