¿¡El Estrecho de Ormuz es de Trump!? El presidente de EE.UU. lo reclama y pone a Irán en jaque
Donald Trump reclama el estrecho de Ormuz como territorio de EE.UU. tras fracaso de negociaciones con Irán, elevando la tensión geopolítica y el riesgo para el comercio energético mundial.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… El mismísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se amaneció con ganas de ponerle más picante al asunto con Irán. Publicó en su red social un mapa donde pinta el estrecho de Ormuz, ¡ni más ni menos, que con los colores de la bandera de EE.UU.! Puso un letrero que dice: “Nuevo territorio de Estados Unidos”. Esto no cambia las leyes del mundo así de sopetón, pero imagínate el bochinche político y militar que se armó.
El hombre ya venía con la idea de que Estados Unidos se iba a adueñar de ese paso vital después de supuestamente derrotar a Irán. Ahora dice que ya lo controlan ellos, con un bloqueo naval, ¡qué cosa!
Dónde y cuándo
El escenario es el estrecho de Ormuz, ese punto clave que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán. El momento no es casualidad, porque justo se venció el plazo que se dieron para llegar a un acuerdo entre Washington y Teherán. Nada de pacto, el tiempo se acabó. El ambiente está que arde, con la tensión subiendo como la espuma.
Por un lado, Washington dice que tiene todo bajo control. Por el otro, Teherán advierte que el estrecho seguirá cerrado si no les hacen caso con varias condiciones, como quitarles el bloqueo y las sanciones. ¡Un verdadero polvorín!
Por qué importa
Mira, este estrecho es la autopista del petróleo y el gas a nivel mundial. Por ahí pasa una buena parte de lo que mueve la economía. Si lo cierran o hay algún lío, los precios suben como cohete y el suministro se pone en jaque. Esto no solo es cosa de Trump e Irán, sino que le cae encima a todos los países de la zona, especialmente a Omán, que comparte el control de ese pedacito de mar.
Incluso Omán, que ha intentado mediar, ahora recibe advertencias del mandatario estadounidense. La cosa se pone seria para el comercio energético global.
Qué dicen las partes
Por parte de Estados Unidos, el presidente Trump insiste en que el estrecho ya es “territorio americano” y que lo controlan mediante un bloqueo naval. Aseguran tener la situación bajo control.
Desde Irán, la respuesta es clara: el estrecho seguirá cerrado hasta que EE.UU. levante el bloqueo y las sanciones. Dicen que no cederán ante las presiones.
Qué viene ahora
Con las negociaciones estancadas y sin que se vean conversaciones formales a la vista, el mensaje de Trump añade más leña al fuego. Lo que está claro es que la crisis del estrecho de Ormuz sigue en vilo al mundo. Hay que seguir de cerca cómo se mueven las piezas, porque cualquier chispa puede prender la pradera en el comercio energético mundial.