¿Trump pa’ Cuba? ¡El Vicecanciller Abre la Puerta y la Isla Se Pregunta!

Cuba's Vice Foreign Minister hints at allowing Trump investments, despite past criticisms, signaling a shift amid severe economic crisis.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, soltó una bomba en una entrevista con The New York Times. Dijo que en Cuba no le cierran la puerta al mismísimo Donald Trump ni a las empresas que andan con él para que vengan a invertir en la Isla. ¡Imagínate! Esto cae como agua fría, porque por un lado el gobierno cubano le tira piedras a Trump, pero por el otro, parece que le abren un caminito pa’ los negocios.

El diplomático dijo clarito que si Trump quiere venir a hacer negocios de forma pacífica, ellos no le ven ningún problema. ¡Hasta mencionaron un proyecto de un hotel de lujo en Cayo Santa María que podría llevar la marca Trump! Cuba está dispuesta a sentarse a hablar con empresarios americanos que tengan ganas de meterle billete, siempre y cuando respeten las leyes de aquí, claro está.

Dónde y cuándo

Todo este rollo se supo el viernes 31 de julio de 2026, en una entrevista que el periodista Jack Nicas le hizo a Fernández de Cossío directamente en La Habana. El ambiente, imagínate, en medio de una crisis económica que tiene a todos con el alma en vilo: apagones, poca gasolina, turismo por el suelo… un bochinche de los buenos.

Por qué importa

Pues mira, esto importa un montón porque pone en evidencia las contradicciones del gobierno. Por un lado, critican a Estados Unidos y a Trump con uñas y dientes, pero cuando la cosa se pone fea y no hay ni pa’ comer, parecen estar dispuestos a sentarse hasta con el diablo si trae divisas. Es un intento desesperado por atraer inversión extranjera, incluso de figuras que siempre han presentado como el enemigo número uno. La gente está hablando de esto porque cambia un poco el discurso habitual y muestra la urgencia que tienen.

Qué dicen las partes

Por un lado, tienes a Fernández de Cossío diciendo que no excluyen a Trump ni a su organización de invertir, siempre que sea pacífico y cumplan la ley cubana. También dejó claro que el verdadero problema para las inversiones no es Cuba, sino las restricciones que pone la propia legislación de Estados Unidos. Por otro lado, el gobierno cubano sigue insistiendo en que la presión de EE.UU. les hace daño y que no aceptarán que les condicionen el sistema político del país. ¡Un tira y afloja constante!

Qué viene ahora

Bueno, lo que viene ahora es ver si de verdad esto se queda en palabras o si llega a concretarse algo. Cuba ha estado metiendo reformas económicas y modificando la ley de inversión extranjera para que sea más fácil meter capital. Habrá que seguir de cerca si alguna empresa de Trump o él mismo se anima a dar el paso, o si las propias leyes de Estados Unidos se lo impiden. Lo seguro es que la crisis económica sigue apretando y el gobierno busca soluciones por donde sea.