¿Abre Trump la puerta al petróleo ruso por culpa de Zelenski? El bochinche que se armó

Trump facilita diésel ruso tras rechazo de Zelenski a frenar ataques a refinerías. Ucrania critica la decisión por beneficiar a Moscú.

¡Oye esto pa' que veas! Parece que el presidente Trump se cansó de los bombazos a las refinerías rusas y le dio luz verde al diésel de allá. La cosa es que, según dicen por ahí, Ucrania, con Zelenski al frente, no quiso parar de atacar esas plantas petroleras a pesar de que Washington se lo pidió como seis veces. ¿Y qué hizo Trump? Pues dijo: "Si no paran, yo abro la puerta del diésel ruso para que no suba la gasolina aquí".

La noticia salió por un medio llamado Axios, y un funcionario que se las sabe todas contó que Trump cree que esos ataques ucranianos son los que hacen que la gasolina suba y afecten a la gente de Estados Unidos. Quería que Ucrania bajara los cañones unilateralmente contra las refinerías.

¿Dónde y cuándo se armó este lío?

Esto se supo justo después de una llamada entre Trump y el mismísimo Putin. Mientras tanto, los americanos, ucranianos y europeos estaban reunidos en Miami, echando cabeza para ver cómo se acaba este cuento de la guerra. El ambiente, según dicen, estaba caldeado, con tensión entre Washington y Kiev.

¿Y a quién le cae arriba esto?

Zelenski, ¡imagínate!, se molestó un montón. Dijo que permitir que Rusia siga vendiendo su diésel mientras la invasión no para es como darle un premio a Moscú sin que ellos den nada a cambio. Calificó el acuerdo de "injusto" y "deshonesto", porque piensa que si les alivian las restricciones de energía, Rusia se va a sentir con más fuerza para seguir la guerra.

Ucrania, por su parte, había puesto sobre la mesa una oferta: ellos dejaban de atacar refinerías si Rusia paraba de bombardear las centrales eléctricas y otras cosas de energía ucranianas. Pero, ¡ajá!, el funcionario americano dice que Trump no ve igual un bombazo a una refinería que un bombazo a la red eléctrica.

¿Qué dicen los que meten la cuchara?

La cosa se puso más tensa en Miami. Un ucraniano soltó que los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, le dijeron a la gente de Kiev que si seguían con los ataques a las refinerías, Washington podía hasta dejar de pasarles inteligencia. Pero el funcionario de Axios negó eso, diciendo que los de Trump solo hablaron de lo importante que es que se ayuden mutuamente y de evitar cosas que hagan subir los precios para los consumidores gringos.

¿Y ahora qué?

Lo que está claro es que la relación entre EE.UU. y Ucrania tiene un nuevo temblor. El futuro del suministro de energía, los ataques a infraestructuras y la estrategia para acabar la guerra siguen en el aire. Habrá que ver si esta decisión de Trump cambia algo o si solo añade más leña al fuego del conflicto.