¡Se dispararon los precios de los triciclos eléctricos en Matanzas!
Triciclos eléctricos privados en Matanzas subieron sus tarifas drásticamente, afectando a los ciudadanos en medio de la escasez de transporte público estatal.
¡Oye esto pa' que veas! Los dueños de triciclos eléctricos privados en Matanzas se pusieron de acuerdo y le dieron un sablazo a los bolsillos de la gente esta semana.
Los mismos viajes que ayer costaban un precio, hoy tienen otro. ¡Como si se hubieran puesto de acuerdo por teléfono!
¿Qué pasó aquí?
Pues mira, los triciclos eléctricos privados que andan por Matanzas, esos que salvan a uno cuando el transporte estatal brilla por su ausencia, ¡le subieron a la tarifa de golpe y porrazo!
Por ejemplo, un viaje del Preuniversitario a la Terminal de Ómnibus, que uno pensaba que era una cosa, ahora te cuesta 150 pesos. Y si te vas hasta Peñas Altas, ¡prepárate, que te clavan 300 pesos!
La periodista Yuni Moliner lo soltó en las redes, y la gente está que trina. Porque estos triciclos son la salvación para ir al trabajo, a la escuela, al médico, ¡a donde sea!
¿Dónde y cuándo se armó este bochinche?
Esto pasó en la ciudad de Matanzas. El aumento se sintió desde este lunes, que ayer era un precio y hoy amaneció otro. Los operadores, según cuentan, se pusieron de acuerdo para meterle mano al bolsillo de los pasajeros.
El ambiente está tenso, porque el transporte público oficial anda con el freno de mano puesto, y esta gente se había convertido en la última esperanza. Ahora, parece que esa esperanza también se encareció.
¿Y por qué importa este lío?
Mira, importa porque en Matanzas el transporte público estatal está hecho un desastre. Faltan piezas, no hay gasolina, y los carros son cada vez menos. La gente, al no tener por dónde moverse, se ha lanzado a usar estos triciclos eléctricos.
Pero claro, estos triciclos no tienen un precio fijo oficial. Los dueños le ponen el precio que les da la gana, y como las baterías y las piezas se compran en MLC o a precio de mercado negro, pues los costos suben y lo suben a uno.
El problema es que para muchos trabajadores, estudiantes y jubilados, este aumento es un golpe duro al presupuesto. ¿De qué te sirve ganar un sueldo estatal si cada viaje te cuesta un ojo de la cara?
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, hay conductores y algunos ciudadanos que defienden el aumento. Dicen que mantener los triciclos funcionando se ha vuelto carísimo, que las piezas y las baterías están por las nubes.
Por otro lado, la mayoría de la gente está preocupada. Sienten que esto es un abuso, sobre todo cuando los salarios no alcanzan y todo lo demás también está subiendo. Se quejan de que la diferencia entre lo que ganan y lo que tienen que gastar en transporte es abismal.
¿Qué viene ahora, compay?
Pues mira, por ahora, las autoridades no han dicho ni pío. Nadie sabe si van a meter mano para regular estos precios o si van a solucionar algo con el transporte público, que es el que de verdad hace falta.
Lo que sí está claro es que la gente está pagando mucho más por moverse, y la preocupación por el costo de vida sigue creciendo. Habrá que ver qué pasa en los próximos días y si alguien pone orden en este desbarajuste.