¿Tres presos fallecidos en Las Tunas? ¡Dicen que se mueren de hambre y por falta de médico!

Tres reclusos fallecieron en la prisión de Las Tunas, Cuba. Denuncian desnutrición severa, falta de atención médica y huelgas de hambre como último recurso.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremenda vaina está pasando en la cárcel de Las Tunas, allá en El Típico. En este agosto que casi se acaba, se habla de tres presos que se nos fueron. Y no fue por viejos, no. La gente anda diciendo que es por pura desnutrición, que no los atienden como deben, y que las condiciones ahí adentro son peores que un chisme malo.

Uno de los que se murió, un muchacho de 34 años llamado Yoandry Cutiño Oliva, ¡imagínate!, pesaba apenas 32 kilos. A los médicos les dio por decir que fue por cáncer, pero la gente sabe que eso es muy raro con ese peso tan bajo. También se fue José Rivero Consuegra, de 63, que le dio un infarto y a los dos días estaba muerto. Del tercero ni se sabe quién es, pero ya van tres.

¿Y dónde y cuándo pasó todo este lío?

Esto fue en agosto, en la cárcel provincial de Las Tunas, conocida como El Típico. El ambiente ahí adentro, según cuentan, es de pura precariedad. La comida escasea, la calidad deja mucho que desear, y los que tienen alguna enfermedad, como diabetes, están en las últimas porque no hay ni dieta ni médico que los mire bien.

Se habla de que hay presos tan mal que han tenido que tirarse en huelga de hambre para que los escuchen. ¡Imagínate tú el nivel de desesperación!

¿Y esto por qué importa, socio?

Pues mira, esto importa porque nadie merece morir así, ni preso. Si esto está pasando en Las Tunas, quién sabe qué más estará pasando en otras cárceles de Cuba. Le cae a los derechos humanos, a la dignidad de las personas, y a la imagen del país, que se supone que debe cuidar de todos sus ciudadanos, estén dentro o fuera de la ley.

La gente está hablando de esto porque es una injusticia, y porque uno no sabe cuándo le puede tocar a un familiar o a un amigo. ¡Es la vida real, mi gente!

¿Qué dicen las partes?

La organización Cubalex es la que ha puesto el grito en el cielo, denunciando todo esto. Ellos dicen que las autoridades atribuyen las muertes a enfermedades, pero que la falta de comida y atención médica es lo que realmente está matando a la gente.

Los presos, para hacerse oír, están recurriendo a las huelgas de hambre. Hay casos reportados en otras prisiones como el Combinado del Este, Kilo 8 y El 18. Hasta un activista fuera de la cárcel, Guillermo del Sol, lleva 63 días en huelga en Santa Clara por los presos políticos.

Cubalex le pide al Estado que investigue estas muertes y que les dé a los presos lo que les corresponde: comida suficiente, agua, condiciones decentes y atención médica.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el futuro?

Pues lo que viene ahora es seguir de cerca qué pasa con las investigaciones. Si es que las hay. La pelota está en el tejado del Estado cubano, que tiene que demostrar que se preocupa por la vida de los reclusos.

Lo que está claro es que la huelga de hambre se ha convertido en el último recurso para muchos presos que no ven otra forma de reclamar sus derechos. Habrá que ver si esto cambia algo o si todo sigue igual.