¡Tremendo rollo! Director de la CIA se trae un 'lobo' a La Habana y enciende la mecha
Director de la CIA visita Cuba con paramilitar clave en operativo contra Maduro, elevando la tensión política y enviando un mensaje directo al régimen.
¡Qué bochinche en La Habana, compay!
Oye esto pa' que veas… Resulta que el jefe de la CIA, John Ratcliffe, se dio una vueltecita por La Habana hace poco, pero lo más caliente es que no fue solo. Se trajo a un tipo de esos de acción, un paramilitar gringo que estuvo metido hasta el cuello en esa operación rara contra Nicolás Maduro allá en Venezuela. ¡Imagínate el panorama!
Según soltaron en CBS News, este Ratcliffe, que es el que manda en la inteligencia yanqui, le presentó a los mandamases cubanos al tipo este, como diciendo: 'Miren, con este fue que hicimos la jugada en Venezuela'. Y claro, en esa operación se murieron como 32 militares y agentes cubanos, ¡tremenda mortandad!
¿Y eso por qué? ¿Dónde y cuándo pasó?
La cosa es que la visita fue en La Habana, en fecha reciente, justo cuando la administración de Donald Trump le está metiendo presión a Cuba con sanciones y advertencias a lo loco. El detalle de llevar a este paramilitar no fue casualidad; fue un mensaje clarito, como dándole un empujón a La Habana, que siempre anda pegada a Caracas.
Imagínate, en medio del calor y los murmullos de la calle, Ratcliffe se sentó a hablar con gente importante del gobierno cubano, hasta con el nieto de Raúl Castro, el tal 'Raulito'. Todo esto pasó a pocos días de que los fiscales gringos sacaran los trapos sucios contra el propio Raúl Castro por lo de las avionetas de Hermanos al Rescate en el 96, donde murieron cuatro personas. ¡Un drama tropical de espionaje y de esos que no se olvidan!
¿Y a quién le cae arriba esto?
Pues mira, esto pone los pelos de punta. La visita del director de la CIA con un hombre clave en la operación contra Maduro, justo en La Habana y con la historia de las avionetas frescas, es como echarle leña al fuego a la relación entre Cuba y Estados Unidos, que de por sí ya estaba que ardía. El mensaje es claro: Washington está vigilante y no se anda con juegos.
Además, el secretario de Estado, Marco Rubio, anda diciendo por ahí que Cuba está bien metida en temas militares y de inteligencia con Rusia y China, y que hasta han infiltrado personal cubano en la inteligencia venezolana. Todo esto se suma al paquetazo de tensiones, y por allá en La Habana, Miguel Díaz-Canel, el que manda ahora, dice que Cuba no es amenaza, pero que una invasión sería una masacre. ¡Vaya tela!
¿Qué dicen por ahí las partes?
Por un lado, la CIA, a través de un vocero, soltó que están listos para hablar en serio con La Habana, pero que el régimen tiene que hacer 'cambios fundamentales'. Eso suena a que quieren ver la isla patas pa' arriba políticamente.
Por el otro, el gobierno cubano, con Díaz-Canel a la cabeza, niega ser una amenaza, pero se pone bravo ante la idea de una intervención militar, advirtiendo de una gran masacre. Básicamente, cada uno tira su piedra y se esconde.
Las fuentes que CBS News consultó dicen que el presentar al paramilitar fue una jugada del gobierno de Trump para mandar un mensaje directo a La Habana, mostrando músculo y recordandoles su papel en Venezuela.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?
Lo que se ve venir es más tensión, más presiones y más dimes y diretes. Estados Unidos parece decidido a seguir marcando el paso, y Cuba, como siempre, se mantiene firme en su posición, aunque también anda comprando drones de ataque, ¡vaya usted a saber para qué!
Es probable que sigamos viendo este juego de ajedrez con piezas peligrosas. Hay que estar pendientes a ver si esos 'cambios fundamentales' que pide la CIA se dan, o si la cosa se pone más fea. Una cosa es segura: el bochinche entre estos dos gigantes no para, y nosotros aquí, viéndolo y contándolo.