¡Tremendo Fregado en Villa Clara! Cubanoamericanos Muertos Tras Enfrentamiento con Guardafronteras del Régimen
Un enfrentamiento en Villa Clara dejó cuatro muertos, incluyendo a Michel Ortega Casanova, cubanoamericano. El régimen alega infiltración armada, mientras el exilio clama justicia y denuncia la versión oficial.
¡Oye esto pa' que veas!
¡Imagínate tú el bochinche que se armó en la costa de Villa Clara! Una lancha que venía de Florida, con cubanoamericanos a bordo, se topó de frente con los guardafronteras del gobierno. ¿El resultado? Un desastre: cuatro muertos, entre ellos Michel Ortega Casanova, y seis personas con heridas. Michel, que andaba por Tampa, era de los que soñaba con una Cuba libre.
La gente del exilio en Tampa está de capa caída, declararon tres días de duelo. Dijeron que Michel era un patriota de pura cepa, un "hermano de ideas y amigo". ¡Tremenda pérdida para la causa, dicen ellos!
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Todo este lío pasó frente a Corralillo, en Villa Clara, este miércoles. El sol seguro que estaba duro, con esa brisa marina que engaña. La lancha, con matrícula de Florida, se encontró con las tropas del régimen en el agua. Imagínate la tensión, el grito, el corre corre. Aparte de los fallecidos, también se llevaron a varios detenidos, uno de ellos, Duniel Hernández Santos, señalado de ayudar a recibir al grupo.
¿Y esto por qué le importa a uno?
Pues mira, esto no es un jueguito. Para la comunidad cubana de afuera, es un golpe duro, otra muestra de la represión. Para los que están en la Isla, es un recordatorio de lo caliente que se pone todo. Si era una misión patriótica o algo personal, la cosa es que terminó en tragedia. Además, levanta sospechas de que el gobierno cubano sabe más de lo que dice, o que la información se filtró como agua por un colador.
¿Qué dicen unos y otros?
El Ministerio del Interior de Cuba salió rapidito con su versión oficial: que la lancha era una banda de "terroristas" armados hasta los dientes, con fusiles, chalecos antibalas y todo. Dicen que venían a hacer daño. Pero los familiares y la gente del exilio no se tragan ese cuento. Aseguran que no eran ningún grupito de terroristas, sino gente con sus propios motivos, algunos patrióticos, otros no tanto, pero nada de eso.
Hasta el mismísimo senador de EE.UU., Marco Rubio, anda pidiendo que se investigue todo a fondo. Todavía no se sabe bien quiénes son los otros tres que cayeron, pero la cosa está que arde.
¿Y ahora qué?
Bueno, la cosa queda en el aire. El exilio pide justicia, el régimen se defiende con su versión, y los muertos no hablan. Lo único seguro es que este incidente ha puesto a todos a hablar, a debatir en las redes, a recordar a Michel Ortega Casanova y a los otros. Queda claro que la verdad de lo que pasó en esas aguas de Villa Clara se quedó entre el mar, los gritos y el silencio del régimen. Veremos qué más sale a la luz, o si se queda en otro misterio cubano.