¡Ay Dios Mío! Piden permiso político hasta pa' darle 'comida' a embarazadas y abuelos en Las Tunas
Autoridades cubanas exigen permiso político al Movimiento Viento Recio para asistir a embarazadas y ancianos en Las Tunas, dificultando la ayuda solidaria.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que la gente del Movimiento Apostólico Viento Recio, que andan repartiendo comida y cariño a embarazadas y viejitos en Las Tunas, se han topado con un problema bien gordo. Parece que ahora para poder darle una mano a los que más lo necesitan, tienen que pedir permiso primero al Partido Comunista de Cuba y al gobierno de la provincia. ¡Imagínate tú!
El pastor Mario 'Mayim' Jorge, que es de los que está al frente de esta obra, soltó la sopa en las redes. Contó que un día fue a llevarle una merienda a un hogar de embarazadas y zas, le salieron con el cuento: 'De ahora en adelante, necesitas autorización del Partido para cada entrega'. ¿Y todo esto con qué? ¿Con sus propios recursos? ¡Qué cosa más rara!
¿Dónde y cuándo pasó este chisme?
Esto se supo hace poco, en Las Tunas, esa provincia que parece que está cogiendo candela con estas cosas. El pastor fue a hacer su buena obra, como siempre, llevando alimentos que la gente de Viento Recio consigue con sus propias fuerzas. Y ahí, en ese mismo lugar donde se supone que debe reinar la ayuda, le ponen la traba oficial.
La cosa es que las mujeres embarazadas que reciben esta ayuda a veces no tienen ni pa' lo básico como leche, queso o jamón. Y la congregación intentaba meterles esos gusticos. Ahora, con este permiso en el aire, quién sabe si podrán seguir haciéndolo. Y lo mismo dicen que pasa con los abuelos en un hogar de ancianos de la zona, que también andan apretados de comida.
¿Y esto por qué nos importa?
Bueno, esto importa porque en Cuba las cosas están bien difíciles, ¿verdad? Falta de todo, desde comida hasta medicinas. Y cuando un grupo de gente buena se organiza para ayudar a los que están peor, que son las embarazadas que vienen de familias sin mucho, o los abuelos que ya no dan pa' más, ¡zas! Les ponen un palo en la rueda.
Que para dar una simple merienda o un poco de queso, tengas que ir a pedirle permiso al Partido, suena a que quieren controlar hasta la caridad. Y lo que preocupa es que si ponen tantas trabas, al final los que pagan los platos rotos son los que de verdad necesitan la ayuda. Se complica la solidaridad.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, el pastor Mario 'Mayim' Jorge y su gente del Movimiento Viento Recio denuncian que esta exigencia de permiso es una traba que les impide ayudar. Dicen que es absurdo tener que pedir autorización política para usar sus propios recursos y asistir a personas vulnerables.
Por otro lado, aunque no hay una declaración oficial clara de los dirigentes del Partido o del Gobierno provincial de Las Tunas negando o confirmando la situación tal cual la cuenta el pastor, la exigencia del permiso, según la denuncia, viene de esas instancias. Se habla también de rumores, sin confirmar, sobre desvíos de productos en esos mismos centros de ayuda, lo cual es algo que la organización no pudo verificar por su cuenta.
¿Y ahora qué?
Lo que queda claro es que la situación está tensa. El Movimiento Viento Recio va a tener que ver cómo se las arregla para seguir haciendo su labor, si es que consiguen esos permisos, que de por sí suena complicado.
La gente en Las Tunas, especialmente las embarazadas y los abuelos, se quedan esperando a ver si la ayuda les sigue llegando o si las trabas burocráticas y políticas ganan la batalla. Habrá que seguir de cerca si estas autorizaciones se otorgan o si la solidaridad de Viento Recio se ve realmente frenada por el 'papel' oficial.