¿Qué Diablos Fue Eso? Nube de Embudo y Granizo Desata el Bochinche en Matanzas
Una tormenta severa en Jagüey Grande, Matanzas, formó una nube de embudo y dejó caer granizo, asombrando a los residentes y siendo documentada por meteorólogos.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! En Jagüey Grande, allá en el sur de Matanzas, la gente se quedó con la boca abierta este jueves. Una tormenta de esas que se forman rápido, ¡zas!, soltó un fenómeno poco visto por estos lares: una nube de embudo. Y por si fuera poco, el cielo se puso a tirar granizo como si fuera un aguacero cualquiera, pero más duro.
El chisme voló rápido y las imágenes llegaron hasta el meteorólogo Osmany El Tiempo, que las compartió en su Facebook. ¡La gente se volvió loca con el video!
Dónde y cuándo
Todo este espectáculo pasó en Jagüey Grande, en la provincia de Matanzas, el jueves pasado. El cielo se puso negro de repente, se armó la tolondra y el viento empezó a soplar con ganas, levantando polvo por el campo y quitando la visibilidad.
Los que estaban por ahí sintieron la tensión en el aire, el calor del momento y el ruido de la tormenta que se formó en un santiamén.
Por qué importa
Mira, esto no es cosa de todos los días en Cuba. Una nube de embudo significa que el aire se está moviendo de una forma bien rara y potente. Para la gente de por allá, fue un susto bueno y algo que contarle a los nietos.
Además, nos recuerda que el tiempo puede cambiar de golpe y que hay que estar pendientes, sobre todo en las zonas rurales donde las alertas a veces tardan en llegar.
Qué dicen las partes
Los vecinos, como Carlos, que fue el que grabó todo y se lo mandó a Osmany, estaban impresionados. El meteorólogo Osmany explicó que las condiciones estaban pa’’l tipo de tormentas que traen estas sorpresas.
Los expertos dicen que estas tormentas locales severas son así, que crecen en minutos y pueden soltar de todo: lluvia, viento, y hasta un remolino chiquito como este embudo.
Qué viene ahora
Por suerte, hasta ahora no se ha reportado ningún desastre, nada de casas rotas ni siembras perdidas. Solo el susto y el asombro.
Pero esto deja claro que hay que seguirle el rastro al tiempo. Los meteorólogos como Osmany son importantes para que nos enteremos de estas cosas y estemos un poco más preparados.