¡Viento hasta 104 km/h! Tormenta en Guantánamo se lleva paneles solares por los aires

Una tormenta local severa azotó Guantánamo con vientos de hasta 104 km/h, causando daños en techos y llevándose paneles solares.

¡Oye esto pa' que veas lo que pasó!

Ayer mismo, la ciudad de Guantánamo se vio sacudida por una tormenta local que vino con todo. No fue una lluvia cualquiera, ¡esto trajo consigo granizo y unos vientos que tumbaron árboles y hasta se llevaron por delante los paneles solares de las casas y los centros del Estado! Imagínate el bochinche y el susto de la gente.

Las imágenes que andan rodando por ahí muestran los paneles fotovoltaicos tirados por las calles, hechos pedazos. Y esto pasa justo ahora que el gobierno le está metiendo candela a la energía solar para resolver el problema de la luz.

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Esto pasó en la ciudad de Guantánamo, específicamente este jueves. Los vientos, según los que saben, llegaron a soplar a 104 kilómetros por hora en algunos puntos. ¡Una locura!

Los meteorólogos dicen que se formó por el calor, la humedad y un ambiente que se puso inestable rapidísimo, creando nubes que soltaron todo con fuerza.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues mira, al que le afectó fue al bolsillo y a la tranquilidad de la gente. Daños en los techos, en los cables eléctricos, en los árboles... y claro, en esos paneles solares que cuestan un ojo de la cara y que ahora están por el suelo.

Esto es algo que tiene a todos hablando, porque la cosa está difícil con la electricidad y ahora esto.

¿Qué dicen unos y otros?

Por ahora, las autoridades están evaluando todo el daño. Lo bueno es que, según los reportes, no hay personas lesionadas. Pero la cuenta de cuánto se perdió, esa todavía la están sacando.

La gente por ahí anda comentando, unos con el susto, otros enojados porque se le dañó lo poco que tienen. Los que manejan la energía solar, pues dándole vueltas a cómo recuperar esto.

¿Y ahora qué?

Bueno, lo que se ve es que estos eventos meteorológicos están pasando más seguido por el oriente de Cuba. Hay que estar atentos porque no se sabe si la cosa se va a poner peor.

Lo cierto es que ahora toca arreglar lo que se dañó y ver cómo proteger mejor las casas y las infraestructuras para el próximo evento. Veremos qué pasa.