¿Se te cayó el techo? Tormenta en Cárdenas deja al descubierto la fragilidad de las casas cubanas
Una tormenta local severa dañó al menos 20 viviendas en Cárdenas, Cuba, evidenciando el precario estado del fondo habitacional cubano y la falta de mantenimiento.
¡Oye esto pa' que veas!
Un bochinche de tormenta se formó en Cárdenas, Matanzas, y no se quedó en cuentos. Cayó con fuerza la noche del viernes y ¡zas!, dejó al menos 20 casas con la cara vuelta loca.
Imagínate, una de esas casas se vino abajo por completo, ¡un derrumbe total! Y las otras 19, pues con techos y paredes que no aguantaron el chaparrón. ¡Un desastre!
¿Dónde fue este relajo y cuándo?
Todo este teatro ocurrió en la ciudad de Cárdenas, en la provincia de Matanzas, justo en la nochecita del viernes. El asunto no solo fue con las casas, ¡no señor! El tendido eléctrico también se llevó lo suyo.
Se reportó la caída de varios postes de luz y un par de transformadores del circuito ese que le dicen el “Bloque 4” se quedaron fritos. ¡Imagínate el apagón que se formó!
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, este cuento es el pan de cada día en Cuba. Pone de manifiesto, una vez más, cómo están las casas en la isla. Muchas de ellas, sobre todo las más viejas en las ciudades, están pidiendo a gritos una reparación desde hace rato.
Es la misma historia que uno oye: falta de materiales, años sin mantenimiento y, bueno, la economía apretando. Así que cuando viene un viento fuerte o una lluvia decente, la cosa se pone color de hormiga.
¿Qué dicen los que saben y los que no?
Por un lado, los medios oficiales, como Telebandera, soltaron la noticia de las casas afectadas y el apagón. Los trabajadores, los linieros, salieron corriendo a arreglar los cables para que la gente pudiera ver la novela.
Por otro lado, el tema resuena en las calles y en los medios independientes. Todos coinciden en que el problema es grave: las casas se caen a pedazos. Los expertos y hasta los mismos que mandan han dicho que miles de casas necesitan reparaciones mayores.
¿Y ahora qué?
Bueno, ahora toca recoger los escombros y ver cómo se ayuda a la gente que perdió parte de su techo, literalmente. Los que están al mando andan evaluando los daños y pensando en cómo poner un parche a todo este descalabro.
Lo cierto es que esta tormenta en Cárdenas es otro aviso. Hay que seguir de cerca cómo se van a enfrentar estos problemas de vivienda e infraestructura, porque la cosa está dura y los recursos no sobran.