¿Qué hacía este man cerca de la Casa Blanca? Tiroteo y despliegue de seguridad prenden las alarmas

Un joven de 21 años, Nasire Best, murió abatido tras tiroteo contra la Casa Blanca. Tenía antecedentes psiquiátricos y prohibición de acercarse.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que el sábado, en pleno Washington D.C., se armó tremendo bochinche cerca de la mismísima Casa Blanca. Un muchacho de 21 años, identificado como Nasire Best, se apareció en un puesto de control de seguridad y, pa' qué te cuento, ¡empezó a disparar a los agentes! La cosa se puso caliente y, al final, los del Servicio Secreto tuvieron que darle su merecido, abatirlo a él.

Lo más raro es que este chamaquito no era un cualquiera. Parece que ya tenía historial, le gustaba darse sus vueltas por los predios de la Casa Blanca y hasta lo habían mandado a ver a un psiquiatra por andar diciendo que era Jesucristo. ¡Imagínate tú!

¿Dónde y cuándo se armó el relajo?

Esto pasó el sábado, al caer la tarde, como a las 6:00 de la noche, en una esquina bastante vigilada: la intersección de 17th Street y Pennsylvania Avenue NW. El presidente Donald Trump estaba adentro, en su residencia oficial, pero tranquilo, que los protocolos de seguridad se activaron y el hombre ni se enteró del susto. Lo que sí es que un civilito salió herido y se lo llevaron pa'l hospital.

¿Y esto por qué importa?

Bueno, este incidente vuelve a poner el dedo en la llaga sobre cómo anda la seguridad en Estados Unidos, especialmente alrededor de figuras importantes como el presidente. Ya van varios episodios de este tipo en 2026, y la gente se pregunta si las medidas de protección son suficientes.

Además, el hecho de que este joven tuviera antecedentes y hasta una orden judicial para que no se acercara a la Casa Blanca y aun así lograra llegar hasta ahí, pues… da qué pensar sobre cómo se aplican las cosas y si hay fallas en el sistema.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, el presidente Trump salió en su red social a elogiar a los agentes del Servicio Secreto, diciendo que actuaron rápido y bien. También calificó a Nasire Best como un tipo problemático y obsesionado con la Casa Blanca. Por el otro, las autoridades del FBI y el Servicio Secreto están con la investigación abierta, tratando de entender cómo pasó todo y si hay más gente metida en esto.

Unos dicen que la seguridad hay que reforzarla más, otros que hay que atender mejor a la salud mental de la gente. Lo cierto es que hay opiniones divididas.

¿Qué viene ahora?

Pues mira, este caso seguramente va a dar de qué hablar y a mantener a los investigadores ocupados. Lo más probable es que refuercen más la vigilancia alrededor de la Casa Blanca y quizás hasta revisen los protocolos de acceso para gente con antecedentes.

Trump, como ya es sabido, aprovechó para insistir en su proyecto de construir una instalación presidencial subterránea, un búnker de alta tecnología, que según él será lo más seguro del mundo. Veremos si esto se concreta y si resuelve algo o si simplemente es otro plan que queda en el aire.

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