¿Apagones y apuros? Suspenden el famoso intercambio de Brown con La Habana
Brown University suspende su programa de intercambio con la Universidad de La Habana en otoño de 2026 por la crisis energética y el deterioro de condiciones en Cuba.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa se puso fea por La Habana. La Universidad de Brown, una de las que más tratos tiene con Cuba, decidió ponerle un freno a su programa de intercambio para el otoño de 2026. ¡Se acabó el paseo por ahora!
Esto afecta a los estudiantes que querían ir a estudiar allá, uno de los pocos convenios grandes que quedan entre universidades de Estados Unidos y la Isla. La noticia corrió como pólvora entre las universidades que forman parte de este jaleo académico.
¿Dónde y cuándo se complica la vaina?
La suspensión es para el otoño de 2026, afectando directamente a los planes de unos ocho estudiantes que ya se veían en La Habana. El programa se organiza a través del Consorcio de Estudios Avanzados en el Extranjero (CASA) y permite a los muchachos de Brown y otras universidades como Dartmouth pasar unas 15 semanas aprendiendo y viviendo en la capital cubana.
Imagínate, la idea era que estuvieran metidos en la Universidad de La Habana y otros centros culturales, pero el ambiente no está pa' eso ahora mismo. Fuentes cercanas dicen que el deterioro de las condiciones en la Isla, con la crisis energética y las tensiones, tiene a todos con el Jesús en la boca.
¿Y esto por qué importa? ¡Explícate!
Bueno, esto es un golpe duro para la movilidad estudiantil entre ambos países, que ya de por sí no es fácil. Para los estudiantes cubanos, ver cómo se cierran estas puertas es un bajón. Y para las universidades, representa un problema logístico y académico grande.
La falta de electricidad, las colas para todo, la comida que no aparece, el transporte hecho un desastre... todo eso se junta y hace que venir o quedarse en Cuba sea un verdadero desafío. No es solo un curso, es toda una experiencia de vida la que se ve afectada.
¿Qué dicen las partes involucradas?
Por el lado de Brown, la decisión se comunicó a las universidades del consorcio. El profesor Jorge Cuéllar, que lleva el programa en Dartmouth, explicó que las complicaciones operativas son el cuento de nunca acabar. "Apagones, escasez de recursos y limitaciones en el transporte", dijo, como si estuviera describiendo el día a día actual en la Isla.
Los estudiantes de Dartmouth que todavía andan por La Habana han contado sus batallas: cortes de luz que parecen eternos, moverse de un lado a otro es una odisea y las clases a veces se suspenden o se dan a medias por culpa de la falta de corriente o gasolina. La Universidad de La Habana misma ha tenido que tirar de esquemas raros para poder dar clases.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa'lante?
Por ahora, la puerta está cerrada para el programa de otoño. La prioridad es la seguridad de los estudiantes, y las universidades están en contacto con sus socios en Cuba para ver cómo resuelven lo que queda de este programa y qué pasa con los futuros intercambios.
No se sabe cuándo volverán a abrir las puertas, pero está claro que la situación en Cuba tiene a muchos pensando dos veces antes de mandar a sus alumnos. Habrá que ver si la cosa mejora o si estos intercambios se quedan en un recuerdo.