¿Y AHORA QUÉ? Suecia Le Dice A Cuba Que Se Ponga Las Pilas Con La Democracia O Que Vaya Pa' Fuera
Suecia critica la grave situación en Cuba, pidiendo democracia y derechos humanos, y cuestiona el acercamiento de la UE al régimen.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! La Ministra de Exteriores de Suecia, María Malmer Stenergard, soltó tremendo comentario diciendo que la situación en Cuba está "muy grave".
La cosa va por el lado humanitario, la democracia y los derechos humanos, y la sueca dejó claro que su gobierno no se va a poner a defender al régimen de allá ni de broma.
Dónde y cuándo
Esto se supo este jueves, cuando la ministra hablaba en el parlamento sueco, respondiendo a un diputado llamado Markus Wiechel.
La embajada sueca en La Habana está pendiente de todo el rollo y sigue evaluando la situación allá adentro.
Por qué importa
Parece que el acercamiento de la Unión Europea hacia Cuba no está dando los resultados que esperaban. ¡Nada de nada!
Suecia quiere que la democracia y los derechos humanos sean lo primero en cualquier conversación con Cuba, y parece que otros países europeos están empezando a pensar lo mismo.
Qué dicen las partes
Por un lado, la ministra sueca dice que la ayuda de su país busca darle un empujoncito a la democracia y los derechos humanos en la isla, además de mover la economía hacia un modelo de mercado y que la gente se anime a emprender.
Del otro lado, la UE va a meter un millón de euros para un programa contra el embarazo adolescente en Holguín, ¡con ayuda de la ONU y ministerios cubanos!
El Parlamento sueco, por su parte, le ha dicho varias veces a la UE que revise o hasta que corte el financiamiento al gobierno cubano. El diputado Wiechel piensa que hay una contradicción entre apoyar el diálogo y defender los derechos humanos.
Qué viene ahora
Suecia y otros países europeos piden una revisión del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con Cuba. Quieren asegurarse de que la democracia y los derechos humanos sean la base de cualquier conversación.
Lo que está claro es que esta postura de Suecia coincide con muchas organizaciones que creen que el acuerdo actual no ha servido de mucho para mejorar las libertades ni la vida de la gente en Cuba.