¿Y ahora qué? El Euro le da un golpe al Dólar en Cuba, ¡y el bolsillo del cubano tiembla!

El euro y la MLC suben en Cuba mientras el dólar se mantiene estable en el mercado informal, afectando precios y la economía diaria.

¡Oye esto pa' que veas!

El mercado de las divisas aquí en Cuba amaneció movido este 21 de julio. El dólar americano, ¡ese se quedó quieto!, aguantando en 670 pesos cubanos. Pero ojo, que el euro, el dólar canadiense, la MLC y hasta el billete verde en efectivo ¡se pusieron las pilas y subieron! Parece que la cosa se pone caliente con el cambio, y el bolsillo del cubano, bueno, ya sabes cómo anda.

¿Dónde y cuándo pasó este bochinche?

Todo este meneo fue el martes 21 de julio de 2026, aquí mismo, en el mercado informal cubano. La moneda que más respeto está cogiendo es el euro, que ahora vale 772.50 pesos cubanos, ¡un gustazo que se dio! La MLC, que es lo que se usa pa' comprar en las tiendas de allá, también subió a 427.32 pesos. Y el dólar canadiense no se quedó atrás, llegando a 435.51 pesos.

Hasta el dólar en efectivo, ese que se vende a mano, ¡dio un brincazo! Se puso en 602.24 pesos, que es uno de los aumentos más grandes del día. El peso mexicano se movió un poquito, pero el Zelle, que usan muchos para mandar plata, bajó un tris, a 658.12 pesos.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Mira, esta subida de las divisas lo que refleja es que la gente necesita mucho el 'verde' y las otras monedas. En las tiendas oficiales casi no hay, y si quieres comprar algo bueno, tienes que buscarte los dólares o euros en la calle. Esto afecta todo: la comida, las medicinas, los electrodomésticos, hasta lo que venden en las tiendas del gobierno que ahora te piden CUC.

La gente sigue de cerca estas cifras porque son las que mandan en el precio de casi todo lo que consumimos. Si sube el dólar o el euro, prepárate porque todo lo demás también va a subir.

¿Qué dicen las partes?

Bueno, oficialmente, lo que dicen las fuentes es que el dólar se mantuvo. Pero los números hablan solos: el euro y la MLC están ganando terreno, mientras que el dólar en efectivo también se valoriza. La demanda de divisas es altísima y no se satisface por los canales oficiales, creando esta presión en el mercado informal.

Los cubanos ven cómo estas tasas influyen directamente en su capacidad de compra. Unos prefieren vender sus euros y otros esperan a que suban más. La realidad es que la escasez es el pan de cada día.

¿Y ahora qué se espera?

Pues mira, la cosa está así: mientras no haya suficiente moneda extranjera en los bancos y la gente siga necesitando comprar en las tiendas de divisas, el mercado informal va a seguir moviéndose. Lo que hay que ver es si el dólar logra repuntar de nuevo o si el euro se consolida como el rey del cambio.

La influencia de estas tasas en la economía real es innegable. Habrá que seguirle la pista a ver qué pasa mañana, porque en Cuba, la economía es como una novela, siempre tiene su drama y su sorpresa.