¡Luz pa' Bejucal por visita!: Sor Nadieska denuncia show gubernamental
Sor Nadieska Almeida critica al gobierno cubano por restaurar la electricidad en Bejucal solo para una visita presidencial, denunciando el "maquillaje" de la realidad mientras el país sufre apagones.
¡Oye esto pa' que veas!
La cosa se puso buena en Bejucal por un ratito. Resulta que vino un visitante importante, el presidente, y de repente las calles se arreglaron, pintaron, recogieron la basura y, ¡zas!, hubo luz continua por más de 24 horas. Como si fuera poco, hubo electricidad del tirón, algo que en otras partes de Cuba ni soñando.
Pero no te creas que fue por arte de magia ni porque resolvieron la crisis. La hija de la Caridad, Sor Nadieska Almeida, una religiosa con más calle que muchos, se dio cuenta de que todo eso era pura fachada, un intento del gobierno para "maquillar la realidad".
¿Dónde y cuándo?
Esto pasó esta semana en Bejucal, una ciudad que se vio bonita y con energía por la visita oficial del presidente. La fiesta eléctrica y de arreglos duró justo lo que tardó la visita, demostrando que cuando quieren, pueden poner las cosas al día. Pero claro, una vez que el invitado se va, todo vuelve a ser como antes.
Imagínate la escena: mientras Bejucal brillaba, gran parte de Cuba estaba a oscuras, con transformadores explotados y sin cómo reponerlos. Un contraste bien fuerte, ¿no crees?
¿Por qué importa esto?
Pues importa porque demuestra que la falta de cosas básicas en Cuba no es por falta de recursos o capacidad, sino por falta de voluntad o prioridades. La Sor Nadieska lo dijo clarito: "se puede lo que se quiere y cuando ustedes lo dispongan".
Esto pone en evidencia que las carencias que sufre la gente –comida, efectivo, educación– no son un problema insoluble, sino una decisión. Y eso duele más que los apagones.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el gobierno organiza este despliegue para la visita, mostrando una cara que no es la del día a día. Por otro lado, Sor Nadieska, con su mirada directa y sin rodeos, denuncia esta doble cara. Ella misma se preguntaba si al visitante le habían contado de los barrios que llevan más de 40 días sin luz.
También menciona la escasez de alimentos, las colas de los jubilados, la falta de efectivo en los bancos y el deterioro de la educación por falta de maestros. Todo esto es lo que la gente vive de verdad, no lo que se ve en una visita oficial.
¿Qué viene ahora?
Lo más probable es que, después de que se vaya la visita, Bejucal vuelva a las tinieblas y a las colas de siempre. La religiosa hace un llamado a que las autoridades "escuchen la verdad" y abran un diálogo real.
Ella cree que a los cubanos los mueve el deseo de libertad, justicia y bienestar. Espera que algún día en Cuba todos tengan sus derechos respetados. Mientras tanto, pone su fe en la providencia divina para el futuro de la isla.