¿Le dieron siete chuzos y la policía ni se apareció? El Chiqui pelea por su vida

Un joven llamado El Chiqui recibió siete puñaladas en Santa Marta. Su familia pide ayuda urgente con sangre y una sonda, denunciando la inacción policial.

¡Qué bochinche por allá!

Oye esto pa' que veas la cosa. Un muchacho, al que le dicen El Chiqui y que en verdad se llama Yiniel, ¡zas!, le metieron siete puñaladas enfrente de un bar que se llama Limón, allá en Santa Marta. Tremenda salvajada, y todavía por encima de eso, la policía ni se ha aparecido.

La cosa se puso fea de verdad. Estos tipos, tres, ¡imagínate tú!, se le tiraron encima y le dieron los puñalazos. Quedó la cosa bien grave, tuvieron que meterlo a cirugía de urgencia en el hospital.

¿Dónde fue la matazón y cuándo se supo?

Esto pasó fue en Santa Marta, un lugar que uno pensaría que es tranquilo, ¿verdad? Fue justo frente al Bar Limón, ¡qué nombre pa' una cosa así!

El hecho fue hace poco, y el pobre Yiniel, El Chiqui, lo que quiere es salir de esta. Lo operaron, le han puesto tres bolsas de sangre, pero la cosa sigue delicada, delicada. El ambiente debe estar que corta el aire con tanta preocupación.

¿Y a quién le cae este problema?

Pues mira, esto le cae encima a la familia que está vuelta loca, pidiendo ayuda por todos lados. No es solo la salud del muchacho lo que está en juego, es también la seguridad, o la falta de ella, si la policía no hace su trabajo.

La gente está hablando de esto porque te pone a pensar, ¿y si me pasa a mí? ¿Quién me ayuda? ¿La policía va a venir o se va a quedar en la oficina?

¿Qué dicen unos y otros?

Unos dicen que la policía no ha hecho nada. La familia puso la denuncia, y nada, que no han ido ni a preguntar cómo está el chiquillo en el hospital. Los que le dieron las puñaladas, ¡ellos andan sueltos como si nada!

Mientras tanto, la familia, por su lado, está buscando una sonda, una de esas que usan en los hospitales, la Levin, del número 14 o 16. Y claro, sangre, ¡mucha sangre O positiva! Nadie dice nada oficial, solo la angustia de la gente que quiere al muchacho.

¿Y ahora qué se espera?

Lo que se espera es que alguien haga algo. Que la policía se ponga las pilas y busque a esos agresores. Que la gente solidaria que pueda, ayude con la sangre o la sonda, que el número es 56189438.

Hay que ver si el chiquillo se recupera y si se hace justicia. Esto está en el aire, esperando a ver qué pasa.