¡Oye, el colapso es real! Sherritt da reversa a la fuga de Cuba por culpa de Trump

Sherritt International suspende su salida de Cuba, reevaluando opciones tras sanciones de EE.UU. que golpean su operación de níquel y cobalto.

¡Oye esto pa’ que veas!

La cosa se puso buena, pero no pa’ todos. La minera canadiense Sherritt International, que ya estaba con un pie fuera de Cuba, pegó el freno en seco. ¿Qué pasó? ¡Las sanciones de los Estados Unidos, papá! Y mira tú, ya no se van a ir tan rápido como pensaban.

Resulta que esta gente, que le mete al níquel y cobalto allá en Moa, habían dicho “chao, pescao” el 15 de mayo. Pero ahora, con la presión gringa que no para, la cosa cambió y van a quedarse un ratico más para ver qué inventan.

¿Dónde fue el mamey y cuándo?

Todo este enredo se desarrolla en Cuba, principalmente en Moa, provincia de Holguín, donde Sherritt tiene su empresa conjunta con la estatal General Nickel Company SA. El anuncio de frenar la salida se hizo el martes 19 de mayo de 2026, después de que el pasado 15 de mayo dijeran que se largaban.

La tensión se siente en el aire como el calor del trópico. Las sanciones de Washington son el plato fuerte que ha puesto a temblar a muchos negocios en la isla.

¿Y a mí qué me importa?

Pues mira, esta mina de níquel y cobalto es de las que dan divisas a Cuba. Cuando Sherritt se va, es un golpe duro al bolsillo del gobierno y a la economía que ya está apretada. Además, esto pone en jaque a otras empresas que piensan invertir o que ya están metidas allá, porque el miedo a las sanciones es real.

Si Sherritt no encuentra cómo resolver esto, hasta podría tener problemas pa’ pagar sus deudas. ¡Imagínate! Es un tira y afloja que afecta a todos, desde la empresa hasta la gente que depende de esos empleos.

¿Qué dicen las partes?

Sherritt, la canadiense, después de hablar con abogados y hasta con los mismos cubanos, dijo que mejor no disuelven la empresa conjunta por ahora. Se echaron pa’trás con la solicitud al tribunal y van a evaluar qué hacer.

Por otro lado, Estados Unidos sigue apretando con sus sanciones, poniendo en la mira a empresas como Moa Nickel SA, que es vital para la economía cubana. Son como dos gallos peleando y uno se lleva la peor parte.

¿Y ahora qué?

Pues mira, Sherritt está buscando “una posible oportunidad para preservar el valor de la empresa”. Todavía no hay nada seguro, pero están dándole vueltas a cómo salvar el pellejo y, de paso, ver si sacan algo de provecho de esta situación complicada.

Lo seguro es que las relaciones entre Cuba y EE.UU. siguen tensas, y las empresas extranjeras que operan en la isla tienen que andar con pies de plomo, porque la cosa no está fácil y el futuro es incierto.

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