¿Se nos cae el gobierno a pedazos? Cruz dice que sí, pero ojo, que no es pajarito nuevo
Ted Cruz avisa de posibles cambios de gobierno en Cuba y Venezuela en seis meses, advirtiendo de riesgos y citando debilidad de los regímenes actuales.
Qué pasó
Oye, que el senador gringo Ted Cruz soltó tremenda bomba. Dijo que en cosa de seis meses podríamos estar viendo gobiernos nuevos en Cuba, Venezuela e Irán. ¡Imagínate el bochinche!
El tipo se puso dramático y dijo que esto sería un giro más grande que cuando se cayó el Muro de Berlín. Pero ojo, que tampoco es pa’ ponerse a brincar de alegría todavía, porque él mismo advirtió que hay mil cosas que pueden salir mal.
Dónde y cuándo
Esto lo dijo el senador republicano, hijo de cubano, por su cuenta de X, la red esa de los pajaritos. O sea, que no fue en una rueda de prensa oficial, sino pa’ que todo el mundo se enterara rápido.
Todo esto cae en un momento que en Cuba la cosa está que arde. Hay apagones, falta de gasolina, y la economía parece que se ahogó. Y todo porque los gringos cortaron el petróleo que mandaba Venezuela.
Por qué importa
Pues importa porque si de verdad cambia el gobierno en Cuba, ¡imagínate! Se acabaron los aprietos, las colas por todo, la falta de medicinas… o eso es lo que uno espera.
Además, que se debilite el gobierno de La Habana, como dice Cruz, significa que la gente puede respirar un poco más. Aunque él mismo dice que no hay que confiarse, que estos regímenes parecen débiles pero pegan fuerte.
Qué dicen las partes
El senador Cruz, por su lado, dice que los regímenes están más débiles que nunca. Que son mil maneras de que esto se complique.
El gobierno cubano, por otro lado, anda diciendo que están hablando con los gringos pa’ ver si arreglan el lío de la falta de energía. Y pa’ que la gente se calme un poco, soltaron a 51 presos políticos. ¡Eso sí que es un gesto!
Qué viene ahora
Pues ahora toca esperar y ver qué pasa. Si de verdad hay cambios o si todo se queda en palabras de senador. Mientras tanto, la gente en Cuba sigue apretándose el cinturón.
Hay que estar pendiente a ver si las conversaciones dan frutos o si la cosa se pone más fea. Lo que sí está claro es que la presión social está que revienta.