¡Se me va el sueldo en la guagua! Actor cubano revela por qué el teatro ya no da pa'l transporte
Actor cubano Roberto Perdomo dice adiós al teatro por culpa del transporte y la crisis. Critica la bancarización y los bajos sueldos.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas... El famoso actor cubano Roberto Perdomo soltó la sopa: está dejando el teatro por el piso. ¡Sí, de verdad! Resulta que le han caído varias ofertas buenas, de esas que te ponen a pensar, pero al final, nada. ¿El culpable? ¡El transporte! Y ojo, que no es que no quiera, es que no puede. ¡Vaya tela!
Dice que el salario que le ofrecen apenas cubre los gastos de ir y venir a los ensayos. Imagínate, si un peso te lo gastas en la ida y otro en la vuelta, al final te quedas en cero. Es como si el teatro fuera un lujo que ya no se puede dar, ni él ni muchos otros artistas que se ven en las mismas. La cosa está que arde.
Dónde y cuándo
Esto salió a la luz hace poco, en una entrevista en el programa 'Todos Hablan', del canal Cubamastv. El actor estaba explicando cómo está la vaina en La Habana, una ciudad donde moverse se ha vuelto una odisea. Recordó una vez que se pasó una hora esperando la dichosa guagua y al final tuvo que montarse en un triciclo eléctrico, de esos 'tres patadas', que ahora son la salvación de muchos.
El rollo es que para ir a un ensayo en Línea, por ejemplo, se complica el asunto. Perdomo contó que tuvo que decir que no a 'Antígona' y a 'Manteca', dos obras que le ilusionaban. No es falta de ganas, es que la logística no da. Es la cruda realidad de la isla.
Por qué importa
Esto va más allá de un actor que deja una obra. Es un reflejo de cómo la crisis económica está afectando hasta el alma de la cultura en Cuba. El teatro, esa pasión que muchos llevan en la sangre, se está volviendo inalcanzable por culpa de lo básico: cómo llegar de un lado a otro y cuánto cuesta hacerlo.
Los artistas son parte del corazón de un país, y si ellos no pueden trabajar, algo no anda bien. Perdomo lo resume con una frase que te pone a pensar: 'Me siento como se sienten ocho millones de personas'. Es un sentir general de que las cosas no van bien y que el día a día es una lucha constante para poder hacer lo que uno ama.
Qué dicen las partes
Por un lado, está la visión del actor, Roberto Perdomo, que denuncia que el salario apenas da para el transporte. Él critica lo que llama la 'mierdearización' de la bancarización, porque muchos negocios y transportistas aún no aceptan pagos electrónicos, haciendo la vida más difícil. A esto se suma la falta de transporte estatal eficiente.
Del otro lado, está la realidad que viven muchos cubanos. El gobierno impulsa la bancarización, pero la infraestructura y la práctica no van al mismo ritmo. La falta de efectivo y la dependencia de transferencias se chocan con un sistema donde el efectivo sigue siendo el rey para muchos servicios básicos, incluido el transporte informal que, aunque resuelve, también tiene su costo.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que se avizora es un panorama complicado para el arte en Cuba si no se toman medidas. Si los actores, que son figuras públicas, no pueden trasladarse para hacer su trabajo, es difícil pensar en que la cultura florezca como debe ser.
Habrá que ver si esta denuncia de Perdomo y de tantos otros provoca un cambio. Lo cierto es que la gente está pendiente. La cultura cubana es rica y vibrante, pero necesita condiciones dignas para seguir brillando. El transporte y la economía son puntos clave que hay que mirar de cerca.