¿Se durmió robando? Ladronzuelo cogido en el techo de una casa en Manzanillo

Un intento de robo en Manzanillo terminó con un ladrón arrestado al quedarse dormido en el techo de la casa que intentaba asaltar, generando reacciones en redes sociales.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que en Manzanillo, allá en Granma, se metió un tipo a robar en una casa. Pero lo más curioso del cuento es que el susodicho no se llevó nada, al contrario, se quedó frito en el techo de la propia vivienda. Parece que el calor y quién sabe qué más, lo pusieron a dormir como si estuviera en su cama.

El panel que supuestamente iba a llevarse, ahí se quedó colgado, de adorno, mientras el aspirante a ladrón roncaba en las alturas. ¡Un bochinche de novela!

¿Dónde fue la soponcio y cuándo?

Esto pasó en Manzanillo, en una casa particular, y el cuento se supo este domingo, aunque la cosa ocurrió de madrugada. Imagínate el susto de los dueños, que a eso de las cuatro de la mañana se dan cuenta de que hay intrusos.

Los vecinos, con la desesperación a flor de piel, empezaron a gritar pidiendo ayuda. Y como era de esperarse, la Policía Nacional Revolucionaria llegó al lugar y se encontró la escena del durmiente en el techo. ¡Tela marinera!

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, este tipo de cosas, aunque parezcan sacadas de una película cómica, reflejan la situación que se está viviendo. La gente anda preocupada por el aumento de los robos y las cosas raras que pasan.

Este incidente, además, pone en evidencia la desesperación de algunos, que llegan a hacer cosas tan insólitas como quedarse dormidos en medio de un presunto delito. Definitivamente, algo está cambiando o desajustándose en la calle.

¿Qué dicen unos y otros?

Bueno, la noticia la soltó la página oficialista Entérate con Aytana Alama, y claro, como siempre, hay quien duda de la historia. Se preguntan cómo fue que el tipo se quedó dormido, si tenía cómplices que no lo despertaron, y cuánto tardó la policía en llegar.

En las redes sociales, la gente no para de comentar. Unos se ríen del desenlace tan peculiar del robo, mientras otros muestran su inquietud por el creciente número de actos delictivos en la isla. Es un debate constante.

¿Y ahora qué?

Lo que sí está claro es que este caso se suma a una lista de episodios bastante raros que han ocurrido últimamente. Ya hemos visto gente colgada de sábanas en edificios o desmontando antenas de telecomunicaciones.

Habrá que ver si las autoridades toman medidas más fuertes o si seguiremos viendo este tipo de situaciones tan pintorescas y, a la vez, preocupantes. Lo cierto es que la noticia corrió como pólvora y dejó a más de uno con la boca abierta.