¿Tú Supiste? ¡En Santiago se formó la Gorda! Policías a GOLPES con Madres y Niños por los Apagones
Madre denuncia que policías golpearon a manifestantes, incluyendo mujeres y niños, en Altamira, Santiago de Cuba, durante protesta por apagones y crisis económica.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas… Resulta que en Altamira, Santiago de Cuba, se formó tremendo bochinche. Una vecina, Yurisleidis Remedios, salió a la calle con su gente, madres, niños, hasta los viejitos, pa' reclamar por los apagones y la comida que no aparece. La cosa se puso tensa cuando llegaron los policías y, según ella cuenta, ¡hubo golpes!
La mujer se echó pa'lante a denunciar en las redes, mostrando hasta cómo una de sus hijas salió golpeada. ¡Imagínate el cuadro!
Dónde y cuándo
Todo este rollo se armó en el barrio de Altamira, en Santiago de Cuba. Sucedió hace poco, el domingo 14 de junio de 2026, un día que seguro nadie va a olvidar por allá.
La tarde se estaba poniendo candela, con la gente reunida en la calle, el calor pegando y la desesperación de los apagones cayendo como bomba. De repente, se oye el ronroneo de las patrullas llegando a poner orden.
Por qué importa
Esto no es un problemita de un barrio cualquiera. Le cae arriba a todo el mundo que está jangueando con los servicios básicos, o sea, la luz que se va y no vuelve, y la comida que escasea hasta pa'l que tiene con qué.
La gente está harta de la situación, y que salgan a la calle a pedir un respiro y los reciban con golpes es para que el mundo se entere. Es la gota que colma el vaso de la paciencia cubana.
Qué dicen las partes
Por ahora, la que está hablando es Yurisleidis, la madre que lo vio todo y salió con su hija golpeada. Ella está contando la versión de la gente del barrio, de cómo salieron a buscar soluciones y se encontraron con la policía.
Del lado del gobierno, ni pío. No ha salido ninguna nota oficial ni nada parecido explicando lo que pasó o desmintiendo la denuncia. Se sabe que hay apagones, eso sí, y que la gente está que trina.
Qué viene ahora
Lo que se ve es que la cosa va a seguir caliente. La gente ya probó que hablar a veces no resuelve, y si encima reciben palos por reclamar, pues se complica la cosa.
Habrá que seguir de cerca qué pasa en Santiago y si estas protestas se contagian a otros barrios. La paciencia es grande, pero no es infinita.