¿Cerró el Bar EFE de Sandro Castro o es que la luz no llega? ¡Aclara el nieto de Fidel!

Sandro Castro desmiente el cierre de Bar EFE, pero admite que opera con intermitencia debido a los apagones en Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que se armó un bochinche en La Habana con eso del Bar EFE, ese sitio que administra Sandro Castro, el nieto de Fidel. Andaban diciendo por ahí, en las redes sociales, que el bar había cerrado para siempre. ¡Un drama total!

Pero él mismo salió a poner las cosas en claro. Dijo que nada de cierre definitivo, que él avisaría si iba a cerrar o a meterse en otro jangueo. ¡Tranquilos todos, que el bar sigue ahí!

¿Dónde y cuándo pasó este chisme?

Esto se armó en El Vedado, en La Habana, este martes 9 de junio de 2026. El asunto es que el chisme se soltó porque el día antes, Sandro estaba en un live con 'El Guajiro de TikTok' y dijo unas cosas que sonaron a despedida del bar. Dijo que llevaba dos semanas sin abrir y que el lugar era como si no existiera, hablando de los apagones y las sanciones.

Lo raro es que comparó su bar con la Fábrica de Arte Cubano, que también anunció un cierre temporal. ¡Imagínate el panorama!

¿Y por qué a la gente le importa esto?

Bueno, Bar EFE es el negocio más sonado de Sandro Castro, y se dice que metió como 50 mil dólares en él. Además, se acuerdan que en diciembre de 2024, cuando había apagón en toda Cuba, él celebró su cumple ahí y el bar tenía luz. Eso levantó roncha.

Ahora, con los apagones que no acaban y la crisis que afecta a los negocios privados en la isla, que un bar tenga problemas es un reflejo de lo que pasa en Cuba. Escasez de combustible, cortes de luz, todo golpeando a los pequeños negocios.

¿Qué dicen las partes?

Sandro Castro, por un lado, dice que el bar no está cerrado, pero que sí abre muy poco. Explicó que por los apagones prolongados, están casi cerrados, trabajando un día a la semana. Invita a la gente a seguir la cuenta de Instagram del bar para saber cuándo abren.

Por otro lado, él mismo admitió que la situación energética es complicada y que esto afecta la economía del negocio. Dijo que intenta apoyar a sus empleados, pero que la reducción de operaciones pega duro.

¿Y ahora qué?

Pues el panorama está como la luz: intermitente. Bar EFE no ha cerrado oficialmente, pero su futuro inmediato depende de los apagones. Si la luz no llega, el negocio no arranca.

Lo que sí está claro es que el sector privado en Cuba la está pasando mal. Veremos si el Bar EFE logra mantenerse a flote o se convierte en otro recuerdo.