¿Y a ti quién te paga el sudor? ¡Se les cayó el chiringuito de los médicos cubanos!
EE.UU. sanciona brigadas médicas cubanas; países del Caribe pagan directo a doctores, tumbando negocio de La Habana y sus 'millones'.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que al gobierno cubano se le está cayendo el negocito de mandar médicos pa' fuera. Las sanciones de Estados Unidos y que los países ahora quieran pagarles directo a los doctores están poniendo la cosa fea para La Habana.
Lo que antes era una fuente millonaria de billetes, ahora se tambalea. ¡Imagínate, miles de millones de dólares en juego!
¿Dónde fue la rumba y cuándo se acabó?
Esto está pasando ahora mismo, con Estados Unidos metiendo presión con sanciones, visas y hasta congelando bienes. Y en otros países, como Paraguay, Guatemala, Honduras, Jamaica y Guyana, ya no quieren la vieja forma de hacer las cosas.
Ahora la plata va directo al bolsillo del médico, no pasa por las manos del gobierno cubano. ¡Un bochinche tremendo!
¿Y a mí qué me importa esta bulla?
Bueno, pa' empezar, eso de mandar médicos era uno de los pilares económicos de Cuba. Si se les cae eso, la crisis que ya tienen se pone peor, ¡y eso nos afecta a todos!
Además, muchos hablan de que a los médicos los trataban como esclavos modernos, con el gobierno metiendo mano en sus salarios y hasta quitándoles los pasaportes. Ahora, quizás, tengan un poco más de libertad.
Unos dicen esto, otros dicen aquello...
El gobierno de Estados Unidos lleva tiempo diciendo que esto es una "esclavitud moderna".
Por otro lado, los países que antes firmaban con Cuba, ahora están cambiando los contratos. Dicen que quieren que el pago sea directo y que los doctores tengan más autonomía, sin el control de La Habana.
Las voces expertas señalan que este modelo de "esclavitud moderna" se les está desmoronando poco a poco por la presión de afuera y por la propia rigidez del sistema.
¿Y ahora qué?
Lo que está claro es que el gobierno cubano tiene que buscarse la vida de otra forma para llenar las arcas. La cosa se pone dura, y la forma en que manejan a su gente afuera se cuestiona cada vez más.
Habrá que seguir de cerca cómo reacciona La Habana y si estos cambios traen un respiro o más problemas para los cubanos.