¿Salario en Tarjeta, Dinero en el Aire? ¡La Salud en Cuba Se Queja!

Profesional de la salud cubana denuncia salarios ínfimos en tarjeta y la difícilmente acceso a efectivo, afectando la vida familiar y el consumo.

¡Oye esto pa' que veas!

Una profesional de la salud, que se graduó con todos los honores y que le metió cabeza al tema, está que trina. La mujer salió a decir lo que muchos piensan en voz bajita: los sueldos que pagan en tarjeta no alcanzan y, pa' colmo, sacar el efectivo es un lío de padre y señor mío.

La doctora, que se llama Vivían Rodríguez, dice que ella puso de su parte, fue una estudiante modelo, pero la cosa está que no da pie con bola. Su salario es tan pequeño que es casi un chiste, y ni hablar de gastarlo cuando te pagan en esa tarjeta.

¿Dónde y cuándo se armó este bochinche?

Esto está pasando ahora mismo en Cuba, en la vida diaria de miles de trabajadores de la salud y otros tantos que cobran su sueldo a través de tarjetas magnéticas. La denuncia de Vivían salió a la luz en estos días, como un grito de desesperación.

Imagínate el panorama: el calor, las colas, y uno con la tarjeta en la mano sin poder resolver nada porque lo que te entra no te alcanza y encima no hay forma de tener los billetes en la bolsa.

¿Y a quién le cae este Sayón?

Pues a todos los que trabajan por un sueldo básico en la isla, especialmente al personal de la salud. Esta situación pone en jaque la economía de las familias. ¿Cómo haces para comprar lo que necesitas si el dinero está atrapado en el plástico y además es tan poco?

El problema es gordo porque afecta hasta el cuidado de los más vulnerables, como los hijos que necesitan atención especial. Si no tienes efectivo, ¿cómo resuelves la medicina o la comida que se necesita con urgencia?

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, está la voz de Vivían, que representa a muchos. Ella dice que el sueldo es “ínfimo” y que la vida es cara. Se pregunta dónde puede ir a gastar con su salario en tarjeta, porque no todos los lugares aceptan.

Por otro lado, está el sistema que paga en tarjeta y pone trabas para sacar el efectivo. La gente termina haciendo colas larguísimas en los bancos, arriesgando su salud y perdiendo tiempo que no tienen, sobre todo si tienen que cuidar a alguien en casa.

¿Y ahora qué?

Lo que se espera es que esta denuncia ponga el dedo en la llaga y se empiece a pensar en soluciones. La gente no se siente protegida y necesita que la situación cambie para poder vivir con un poco más de dignidad.

Habrá que seguir de cerca si las autoridades toman cartas en el asunto o si esta realidad sigue golpeando a los trabajadores cubanos. Por ahora, el descontento está en el aire.

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