¡Pena de cárcel para chamaquillos! Jóvenes cubanos presos y sin defensa

Dos adolescentes cubanos, uno de 16 años, están presos en Cuba. Uno pide ayuda desesperado desde la cárcel mientras el otro permanece incomunicado.

Qué pasó

Esto es un bochinche serio en Cuba. A un chamaquito de 16 años, Jonathan Muir Burgos, se lo metieron preso en la cárcel de Canaleta, en Ciego de Ávila, y nadie de su familia sabía nada. El niño gritó por teléfono que lo sacaran de ahí, porque en esa cárcel “sí dan golpes”. Aparte, tiene una enfermedad de la piel y no lo están atendiendo. ¡Qué barbaridad!

Todo empezó cuando lo citaron a él y a su papá, un pastor, por unas protestas que hubo. Al final, se llevaron al muchacho y lo acusaron de sabotaje. Ahora está preso sin que nadie le explique bien.

Dónde y cuándo

Todo este lío pasó en Morón, Ciego de Ávila. La detención fue el 16 de marzo, y el traslado a la cárcel de Canaleta ocurrió hace poco, sin aviso. Las protestas que se mencionan fueron el 13 de marzo.

Imagínate el calor y la tensión. Un día normal que se convirtió en pesadilla para la familia y para el propio Jonathan, que lo metieron en un calabozo sin derecho a nada.

Por qué importa

Esto importa porque son chamaquitos de 16 años. ¿Meter preso a un menor, sin avisarle a la familia, y encima acusarlo de sabotaje? Esto le cae encima a cualquiera con dos dedos de frente. La gente está hablando porque parece que están criminalizando a los jóvenes en Cuba, y eso cambia la vida de todos, porque quién sabe quién puede ser el próximo.

Además, la falta de atención médica para un enfermo, y el que otro muchacho siga incomunicado, dice mucho de cómo se están haciendo las cosas. No es justo y no se puede tapar el sol con un dedo.

Qué dicen las partes

Dicen las familias y las organizaciones de derechos humanos, como Cubalex y Justicia 11J, que esto es una represión contra los jóvenes. Que no se están respetando los derechos de los menores y que esto puede ser un patrón.

El gobierno, por su parte, no ha dicho mucho claro, pero estas detenciones y acusaciones sugieren que hay mano dura. Las familias están desesperadas buscando información y ayuda.

Qué viene ahora

Lo que viene ahora es seguir de cerca estos casos. Hay que ver si a Jonathan le dan su tratamiento y si el otro chamaquito, Christian de Jesús Crespo Álvarez, sale de ese limbo. Las organizaciones van a seguir denunciando, y la sociedad civil está preocupada.

Hay que ver si las autoridades cubanas dan un paso atrás y garantizan los derechos de estos menores. La cosa está tensa y hay que estar pendientes a ver qué pasa con ellos y con la situación de los jóvenes en la isla.

Más noticias