¿En Cuba se resuelve? Rusia pone taxis rusos pa' los turistas mientras el pueblo en ómnibus se da pela
Rusia construye terminal de taxis en La Habana con autos Moskvich para turistas, mientras cubanos sufren crisis del transporte público.
¡Oye esto pa' que veas! Resulta que Rusia se puso las pilas y está montando una terminal de taxis en La Habana. Imagínate, con carros rusos de la marca Moskvich, unos de gasolina y otros eléctricos, ¡qué moderno!
Esto es parte de un plan entre Rusia y Cuba, una cooperación que parece que va pa' largo en el tema del transporte. Hasta le van a poner cargadores solares a los eléctricos, una cosa que ni en sueños se ve por acá en otros lados.
¿Dónde y cuándo se está cocinando esto?
Pues la cosa se está armando en La Habana, la capital, y ya los carros están listos allá en Rusia esperando el viaje. Los de Moscú y las autoridades cubanas están en eso, coordinando todo para que el servicio arranque pronto.
Se supone que será para los turistas rusos, los que vienen de afuera y también para nosotros los cubanos. Pero claro, cuando uno oye 'terminal de taxis' y 'carros nuevos' en Cuba, uno piensa en el desbarajuste del transporte de todos los días.
¿Y a quién le cae esto? ¿Por qué importa?
A ver, la idea oficial es darle un servicio de primera a los visitantes. Pero la verdad es que el transporte público aquí está que da pena. La gente se la pasa esperando guaguas horas y horas, y no hay suficientes para mover a todo el mundo.
Entonces, mientras unos van a pasear en carros nuevos y cómodos, otros se quedan varados en las paradas, con el sol picando y la paciencia por el suelo. Esa es la vaina que tiene a la gente comentando.
¿Qué dicen los involucrados?
Los medios rusos y cubanos sacaron la noticia, diciendo que es un avance en la cooperación. Dicen que es para mejorar el servicio y traer tecnología nueva, como los cargadores solares.
Por otro lado, la gente en la calle, la que se sube a cualquier cosa para llegar a su trabajo, lo que ve es que hay un servicio para el que tiene o para el que viene de fuera, y para el cubano de a pie, la cosa sigue igual de difícil.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?
Bueno, lo que se espera es que esos carros empiecen a rodar y a dar servicio. La esperanza es que, de alguna manera, esto ayude a aliviar un poco la situación general del transporte, aunque sea a largo plazo.
Pero mientras tanto, la imagen va a ser esa: carros modernos y cómodos para unos pocos, y la lucha de siempre para la mayoría. Habrá que ver cómo se desarrolla todo esto y si de verdad se nota un cambio para el cubano de a pie.