¡Rubio en el banquillo! Excongresista Rivera, ¿agente del chavismo? El escándalo que sacude Miami.

El Senador Marco Rubio podría testificar en el juicio contra el excongresista David Rivera, acusado de ser agente extranjero para el régimen de Maduro.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira qué cosa, que hasta el mismísimo senador Marco Rubio puede que tenga que subir al estrado en un juicio federal allá en Miami. ¿Y por qué? Porque el excongresista republicano David Rivera, un tipo que uno pensaría que estaba del otro lado de la acera, está metido hasta el cuello en un lío gordo.

Resulta que a Rivera lo acusan de haber hecho de perrito faldero, de agente secreto sin registrar, para nada menos que para los intereses del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. ¡Imagínate el bochinche!

¿Dónde y cuándo se armó este quilombo?

Todo este tinglado se destapó en Miami, allá en el Distrito Sur de Florida. El juicio, que promete ser un espectáculo, arrancaba este 16 de marzo con la selección del jurado. El exlegislador no está solo en esto, también metieron en el saco a una tal Esther Nuhfer, una consultora política.

La Fiscalía dice que Rivera, allá por el primer mandato del presidente Trump, entre 2017 y 2021, se embolsilló más de cinco millones de dólares. ¿Para qué? Para meterle mano al oído a los funcionarios del gobierno gringo y que suavizaran las sanciones contra ese gobierno venezolano. Y todo esto, ¡ojo!, sin darle parte a la ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA).

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, esto pone en jaque la imagen de algunos políticos y levanta muchas cejas en Washington. Si se comprueba que Rivera actuó como un agente encubierto para el chavismo, pues la credibilidad de todo el que anduvo cerca se viene al piso.

Además, hay un contrato de consultoría que suena a mucho dinero, 50 millones de dólares, firmado entre una empresa de Rivera y una filial de PDVSA, la petrolera del gobierno venezolano. Dicen que el excongresista se llevó cinco palos de entrada solo por hacer lobby y presionar allá en la capital para cambiar la política de sanciones. Esto puede salpicar a mucha gente y hasta mover las piezas de la política exterior de Estados Unidos.

¿Qué dicen los protagonistas de esta novela?

David Rivera, claro está, se declara inocente de todo cargo. Su defensa alega que él lo que buscaba era abrir caminos para que hubiera cambios políticos dentro de Venezuela, para debilitar a Maduro, no para ayudarlo. ¡Una historia de la que no te puedes fiar de nadie!

Por otro lado, el senador Marco Rubio, que ha sido un hueso duro de roer contra los gobiernos de Cuba y Venezuela, denunciando violaciones de derechos humanos, podría ser llamado a testificar. ¡Qué ironía, si ambos fueron panas en sus inicios en la política de Florida!

¿Y ahora qué? El panorama que se nos viene

Bueno, la cosa está caliente. Además de los 24 millones de dólares y cinco propiedades que ya confiscaron las autoridades, la posible aparición de Rubio como testigo promete darle un sabor aún más picante a este juicio.

Hay que estar pendiente a ver qué pasa con Rivera y Nuhfer, y si realmente se confirma que hubo una mano oscura moviendo los hilos desde Washington para favorecer a un régimen. El desenlace de este caso podría tener repercusiones importantes en las relaciones entre EE.UU. y Venezuela.

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