¡Rubio sacude la mesa! Desmiente rotundamente que EEUU pidiera la cabeza de Díaz-Canel
Marco Rubio califica de "noticia falsa" un reporte del NYT sobre exigencia de salida de Díaz-Canel. Cuba debate la influencia de la cúpula.
¡Oye esto pa' que veas! El que dice que va, a veces dice que no.
Parece que alguien se levantó con ganas de revuelo, porque Marco Rubio, ¡zas!, salió a decir que es pura mentira un cuento que anda por ahí. Un reportaje del New York Times, ¡imagínate tú!, soltó la bomba de que supuestamente Estados Unidos le había puesto como condición a Cuba que botaran a Miguel Díaz-Canel para poder hablar en serio.
Pero Rubio, que no se anda con rodeos, salió en su cuenta de X (eso que antes era Twitter, ¿te acuerdas?) y dijo que esos medios se basaron en fuentes que ni él se fía. ¡Que esas informaciones son noticia falsa, que no se la crean!
¿Y dónde fue la vaina y cuándo se oyó este jolgorio?
Esto se armó en La Habana y Washington, más o menos el 16 de marzo de 2026, cuando salió el dichoso artículo del New York Times. El reporte, citando a gente que decía saber de las conversaciones, soltó que la administración de Donald Trump, allá en la Casa Blanca, le habría hecho saber a los de allá que si sacaban a Díaz-Canel, quizás se avanzaba en el diálogo. Pero ojo, ¡sin meterse con los Castro, que esos siguen mandando en la sombra!
La cosa es que, según el periódico, cambiar al que está de jefe ahora mismo no cambiaría nada de fondo, porque el control de verdad sigue en otras manos. ¡Un relajo, vaya!
¿Y esto a quién le cae arriba y por qué la gente murmura?
Esto pone a pensar a muchos cubanos, tanto dentro como fuera de la isla. La gente comenta que Díaz-Canel no es el que manda de verdad, sino que es un tipo puesto ahí por la cúpula, con Raúl Castro aún moviendo los hilos. Así que, para muchos, un cambio de nombre en la presidencia sería como cambiarle los muebles a una casa que sigue igual por dentro. ¡Un teatrero, decían algunos!
El reporte también decía que en EEUU querían que soltaran a presos y que hicieran cambios en la economía, pa' que viniera inversión extranjera. Pero todo eso se quedó en segundo plano con el pleito de quién manda de verdad, si los Castro o un pelele.
¿Qué dicen los que tienen el poder y los que no?
Por un lado, Marco Rubio dice que todo es mentira y que las fuentes del New York Times no son de fiar. ¡Un desmentido en toda regla!
Por otro lado, Díaz-Canel ha dicho que sí ha habido contactos con Estados Unidos, pero sin dar detalles. Y él, como siempre, echándole la culpa de la crisis, los apagones y la falta de todo, a las sanciones de allá. ¡Cada uno con su cuento!
Y después de este bochinche, ¿qué se espera pa'lante?
Lo cierto es que esto deja claro que las conversaciones entre Washington y La Habana son como un misterio, nadie sabe bien qué pasa. Y la gente en Cuba está hasta el gorro de que les prometan cambios que al final son solo de caras, mientras la cosa sigue igual o peor, con apagones, escasez y la vida por el suelo.
Lo que queda en el aire es ver si realmente habrá algún cambio que valga la pena, o si esto se quedará en puro bla bla bla y la cúpula de siempre seguirá al mando. ¡Habrá que seguir de cerca esta novela, porque no se ve el final!