¿Ayuda a Cuba o 'show' político? Rosa Marquetti pone el dedo en la llaga
Musicóloga cubana Rosa Marquetti denuncia que la ayuda a Cuba se politiza y se usa como espectáculo, ignorando la ayuda silenciosa y constante de muchos.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas... La musicóloga cubana Rosa Marquetti ha soltado una bomba en Facebook, criticando cómo se trata la ayuda que llega a Cuba. Según ella, hay una diferencia brutal entre cómo se presenta la ayuda de unos y de otros. Si la ayuda viene de gente o instituciones que no están del todo a tono con el gobierno, se presenta como un show, un espectáculo para el mundo. ¡Como si fuera una novedad o algo solo para la foto!
Pero lo que ella denuncia es que esto es un teatro. Las iglesias, por ejemplo, y mucha gente de a pie, llevan años mandando cositas: comida, medicinas, ropa. Eso llega directo a quien lo necesita, sin alboroto, sin prensa, sin nada. ¡Ayuda de verdad, de la que calma un poco el hambre o el dolor, y sin hacer aspavientos!
Dónde y cuándo
Esto se ponía caliente el sábado 21 de marzo de 2026, cuando Rosa Marquetti soltó su comentario en Facebook. La cosa es que estas críticas surgen en un momento donde andan por la isla figuras como Pablo Iglesias y Greta Thunberg, supuestamente apoyando al país con ese convoy llamado “Nuestra América”. Ahí es cuando Marquetti dice: “¡Un momento! ¿Qué es lo que están vendiendo ahora?”.
La música, el ruido de la gente en la calle, la preocupación por el día a día... todo eso se mezcla con estas críticas. Mientras unos traen supuesta ayuda con cámaras y discursos, otros la han estado haciendo desde hace tiempo en silencio. ¡Vaya diferencia, eh!
Por qué importa
Mira, esto importa porque toca la fibra de la gente. ¿De qué vale tanta propaganda si el pueblo sigue pasando trabajo? Marquetti lo pone claro: las autoridades parecen más dispuestas a hablar con los que hacen ruido afuera que a facilitar la ayuda de los que están adentro o de la diáspora que lleva años aportando sin pedir nada a cambio.
Lo que está en juego es la verdad de la situación cubana. Usar la miseria del país como un telón de fondo para discursos políticos, o como un elemento folclórico para la prensa internacional, es algo que a muchos les cae muy mal. Se sienten usados y ven cómo se confunde al gobierno con el pueblo, y la solidaridad con un acto político.
Qué dicen las partes
Por un lado, está la postura de Rosa Marquetti, que critica la “politización” y la “folklorización de la miseria”. Ella señala que la ayuda silenciosa y sostenida de años por ciudadanos e instituciones religiosas es invisibilizada, mientras que las iniciativas alineadas con el gobierno reciben una cobertura mediática desproporcionada.
Por otro lado, las figuras internacionales como Pablo Iglesias y Greta Thunberg, presentes en la isla como parte del convoy “Nuestra América”, parecen estar promoviendo una visión de apoyo que Marquetti y otros critican por considerarla más simbólica e ideológica que práctica. Sus declaraciones han generado rechazo, sugiriendo que no representan una solución real a la crisis.
Qué viene ahora
Lo que queda claro es que el debate está abierto y el malestar crece. La gente quiere soluciones reales, no solo gestos políticos o espectáculos mediáticos. Habrá que ver si las autoridades cubanas escuchan estas críticas y si cambian la forma en que se gestiona y se presenta la ayuda externa.
El ojo estará puesto en si se le da más valor a la ayuda concreta y sostenida, sin importar de dónde venga, o si se sigue priorizando la afinidad ideológica. La situación de Cuba es seria, y usarla como un circo mediático no ayuda a nadie, solo confunde y genera más frustración.