¡Achí de achaques! El Granma 2 se queda varado en México por un enredo de papeles y chivatazos

El buque Granma 2 se retrasó en México por problemas de nombre, papeles y carga, impidiendo el envío de ayuda humanitaria a Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

Se formó un chisme gordo en el puerto de Yucalpetén, México, con el buque Granma 2. Ese barco, que supuestamente venía cargado hasta los topes con ayuda pa' Cuba, se quedó ahí parqueado, sin poder zarpar. ¡Un desastre de logística y papeles que te cuento!

La cosa era que traía de todo: comida, medicinas, hasta paneles solares pa' que la gente tenga luz, y hasta bicicletas. Todo esto como un gesto de apoyo ante las sanciones de allá de Estados Unidos, con Donald Trump en la silla presidencial. Pero el barco, ¡ay el barco!, no arrancaba.

¿Dónde y cuándo se enredó la madeja?

Esto pasó el jueves por la tarde-noche en el puerto mexicano de Yucalpetén. La idea era que el Granma 2 llegara a La Habana, y querían que coincidiera todo para una jornada de solidaridad. Unos 48 horas de navegación, decían.

Pero apenas fue a pasar la inspección de la Capitanía de Puerto, ¡zas! Se dieron cuenta que el barco en realidad se llama “Maguro”, no “Granma 2” como le habían puesto de nombre simbólico. ¡Imagínate el papelazo! Eso solo ya era un problema, porque los papeles no cuadraban con el nombre en el casco.

Y eso no es todo, mi gente. También había chorreos en los documentos del barco, y unos cuantos problemas con la tripulación, que parece que no tenían las visas pa' salir de crucero internacional. Además, dos camiones con parte de la carga, ¡incluyendo esos paneles solares!, llegaron tarde, tarde. Un bochinche completo pa' poder meter todo a tiempo en el barco.

¿Y a quién le cae este muerto?

Pues mira, a la gente en Cuba que estaba esperando esa ayuda. La cosa está dura con las sanciones y cualquier mano es buena. Con este retraso, la llegada al Malecón habanero, que era la idea, se pone cuesta arriba y se complica todo el cronograma.

Los organizadores querían que llegara todo justo para una jornada mundial de solidaridad, y ahora con cualquier otro tropiezo, la misión entera puede fracasar o, al menos, llegar con un atraso que nadie quiere.

¿Qué dicen las partes?

Los organizadores, los de Líneas Emergentes y Periódico Cubano, están con la lengua afuera, seguro. La Capitanía de Puerto, pues, poniendo las reglas y exigiendo que todo esté en regla. Los de la tripulación, con el estrés de los papeles y las visas, a ver cómo resuelven.

Por un lado, ya llegó una parte de la ayuda por aire. Un avión de Neos desde Italia trajo unas cinco toneladas de medicinas y sistemas fotovoltaicos, valorado en medio millón de euros. Eso sí llegó y se va a repartir con las autoridades cubanas.

Pero el tramo marítimo, el del Granma 2, sigue enredado en tierra firme por todos estos líos administrativos y logísticos. Veremos si sacan al barco del apuro.

¿Y ahora qué?

Pues ahora a esperar que resuelvan rápido. Tienen que arreglar el nombre del barco, poner los papeles en orden, conseguir las visas de la tripulación y meter la carga que falta en el barco. Si no, la ayuda humanitaria va a tardar más de lo previsto en llegar a la Isla.

Hay que ver si cumplen con la ruta de 48 horas de navegación que tenían pensada, o si tendrán que ajustar todo. La verdad es que la logística de estas misiones es un dolor de cabeza, y cuando se mezclan problemas técnicos, de papeles y hasta de puntualidad, ¡se arma el fiestón!

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