¿Y tú qué, mi cubano de afuera? Ahora sí te abren la billetera (pero con candao)
Cuba anuncia medidas para que cubanos en el exterior inviertan en negocios privados y accedan al sistema financiero, bajo control estatal.
¡Oye esto pa' que veas! El gobierno cubano, de repente, se acordó de sus hijos que andan por el mundo. Anunciaron un paquete de medidas pa' que los cubanos de afuera se metan la mano en el bolsillo y le den un empujoncito a la economía de la Isla. Parece que el billete no alcanza y necesitan la platica de la diáspora para mover los negocios, pero ojo, que la cosa viene con su buena dosis de control.
El que dio el bombazo fue el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga, ahí mismo en el programa ese que le gusta al pueblo, la Mesa Redonda. Dijo que la idea es que los cubanos que viven fuera se involucren más en el jangueo económico de adentro. ¡Y no solo pa' poner cuatro chiringuitos!
Ahora te dejan ser socio o hasta dueño de empresas privadas, aunque no vivas aquí. Te abren la puerta pa' meterle mano a proyectos más grandes, desde construir cositas hasta sembrar la tierra. Hasta te dan tierra en usufructo si te da la gana de meterte en el campo, ¡a ver si sacamos más comida!
¿Dónde fue y cuándo se oyó este jolgorio?
Esto se anunció el martes 17 de marzo de 2026, en La Habana, durante la transmisión televisiva de la Mesa Redonda. El funcionario que dio la noticia fue el viceprimer ministro y titular del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga.
Imagínate la escena: la gente pegada a la pantalla, escuchando que ahora sí se puede invertir, pero con la misma vieja historia de que el Estado tiene la última palabra. La noticia salió al mundo, pero se siente como si la hubieras oído en la cola del pan, con ese aire de que algo va a cambiar, pero no tanto.
Y esto, ¿a quién le cae arriba?
Pues le cae a todos los cubanos que andan regados por el mundo y que tienen un dinerito guardado o ganas de emprender. La idea es que ese dinero y esa experiencia que tienen afuera ahora fluyan pa' Cuba. Cambia el panorama pa' los que soñaban con poner su negocio sin tantas trabas, aunque las trabas siguen ahí, puestas por el mismo gobierno.
Esto es un golpe de timón del régimen, que necesita plata fresca pa' un país que anda medio trancado. La crisis energética, la falta de cosas básicas y la inflación están apretando, así que cualquier peso que venga de afuera es bienvenido. Es como decir: 'Mándame la plata, pero yo te digo cómo se gasta'.
¿Qué dicen las partes en este cuento?
El gobierno, a través de Pérez-Oliva Fraga, dice que son medidas pa' abrir puertas y crear condiciones. Hablan de participación, de sociatura, de usufructo. Por otro lado, los expertos y analistas independientes ven esto más como un intento de buscar financiamiento sin soltar el control de todo. Dicen que la apertura es selectiva y que, al final, el Estado sigue mandando en el pastel.
Incluso mencionaron la posibilidad de comerciar con empresas de Estados Unidos, pero enseguida aclararon que el famoso bloqueo de Washington sigue poniendo un freno. O sea, que se abre un poquito, pero no te emociones mucho.
¿Y ahora qué se espera?
Pues lo que se espera es ver si esta vez de verdad la gente de afuera se anima a meter la mano. Si van a poder hacer negocios con más libertad o si al final todo se queda en buenas intenciones y mucho papeleo. Hay que seguir de cerca cómo se aplican estas medidas y si realmente van a dinamizar la economía o si seguirán siendo una estrategia pa' mantener el control.
Lo cierto es que el gobierno busca fortalecer los lazos con la diáspora, pero siempre bajo su supervisión. La economía cubana sigue en un punto delicado, y estas medidas son un intento más de sacarla del atolladero, cuidando siempre que el poder no se les escape de las manos.