¿Apreta el Gobierno cubano el pomo con 33 nuevos “cuadros” en plena crisis?

Cuba's government graduates 33 new 'cadres' in public administration amid severe economic crisis, emphasizing political and technical training.

¡Oye esto pa’ que veas!

Resulta que, en plena tormenta económica, con apagones que no acaban, la gente sin poder comprar ni lo básico y los servicios por el suelo, el Gobierno de Cuba se dio el lujo de graduar a 33 nuevos “cuadros”.

Así lo soltó el noticiero oficial, presentándolo como una estrategia para reforzar la dirección del país. Vamos, como quien dice, para seguirle metiendo mano al control y asegurar que la gente del régimen sepa qué hacer, o al menos eso dicen ellos, ante el desastre que tienen encima.

¿Dónde fue el tinglado y cuándo?

El show se montó en la Escuela Superior de Cuadros del Estado y el Gobierno. La ceremonia, según se supo, fue como parte de la rutina para los que se van a encaramar en los puestos importantes.

Este evento, que estuvo dedicado al centenario de Fidel Castro, sirvió para que los jefes hablaran de la importancia de la preparación técnica y política para que el sistema siga en pie. Se supone que estos graduados ahora se van a repartir por las instituciones, listos para “optimizar la gestión” y “coordinar equipos” con recursos que ni existen.

¿Y esto a quién le cae encima?

Pues mira, la cosa está así: mientras la isla se ahoga en inflación, la comida es un lujo y la gente se va en masa, el gobierno sigue apostando por “renovar cuadros” y “fortalecer la dirección”.

La idea es que estos nuevos directivos, supuestamente más preparados, puedan lidiar con la escasez y la complejidad del momento. Es como decir: “Tenemos un lío gordo, pero miren qué bien formaditos están nuestros muchachos para resolverlo”.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Por un lado, el gobierno, a través de sus medios, vende la idea de que esta graduación es clave para el futuro, para mejorar la gestión pública y la economía. Hablan de especialistas listos para asumir responsabilidades y enfrentar escenarios difíciles.

Por otro lado, la gente en la calle, la que vive el día a día, ve estas graduaciones como más de lo mismo: un gasto de tiempo y recursos que no resuelve los problemas reales. Para muchos, es solo teatro político mientras la isla se desmorona.

¿Y ahora qué? ¿Pa’ dónde vamos?

Lo que está claro es que la situación económica no da tregua. Se espera que el gobierno siga con su plan de formar más gente en puestos clave, quizás pensando que así controlarán mejor el caos.

Pero la incógnita es si esta formación de “cuadros” realmente servirá para algo práctico o si solo será un esfuerzo más por mantener el control mientras la isla sigue su rumbo incierto. Habrá que ver qué pasa en los próximos meses con estos graduados en acción.

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