¿Enchavetaron a un tipo en Holguín por seis gramos de marihuanita y una pastilla?

Cuba sentences a man to 8 years for drugs in Holguín. Authorities staged a public trial, raising concerns about justice.

¡Oye esto pa' que veas lo que se cocinó en Holguín!

Parece que al gobierno le dio por hacer teatro con la justicia y montó un “juicio ejemplarizante” en Holguín. A un pobre diablo le cayeron encima y le soltaron ocho años de trena por un detallito de nada. Dicen que era por lo de las drogas, pero uno se pregunta si la dosis fue el castigo o la cosa en sí.

Esto se lo cuentan los que están al tanto, porque el Tribunal Provincial de allá se puso el traje de farol para mandar un mensaje. La cosa es que uno va preso por esto, y el cuento corre como pólvora, como si fuera el chisme del momento.

¿Dónde fue la vaina y cuándo se armó el lío?

Todo este drama se desarrolló en Cueto, un municipio de Holguín. El acusado, que ya andaba en el radar de la policía antinarcóticos, supuestamente se dedicaba a vender sus cositas. La ley, que parece que tiene ojos hasta debajo de la tierra, se metió en casa de un familiar del tipo y ¡zas! Se encontraron seis gramos de marihuana, casi nada, y una cápsula de Tramadol, una pastilla que usan los médicos.

Las autoridades dicen que lo encontraron todo enterrado en el patio, bien escondidito. Como si fuera un tesoro enterrado, pero en vez de oro, eran hierbas y una medicina. La cosa pintaba seria, al menos para ellos.

¿Y por qué este reguero de pólvora?

Pues mira, el asunto es que el gobierno cubano está como loco tratando de controlar la venta y el consumo de drogas que anda por las nubes. Reconocen que el problema está ahí, y entonces hacen estas cosas para que la gente vea que se están fajando. Es como decir: “Mira qué duros somos, no se metan con esto”.

Además, le metieron mano al Código Penal, sacaron el artículo 235 y ¡pum! Ocho años pa'l juzgado. Y por si fuera poco, le quitaron la salida del país y otros derechos. Dicen que respetaron todo, pero los que saben de estas cosas por fuera comentan que son más para meter miedo que para hacer justicia de verdad.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, tienes al gobierno diciendo que todo está en regla, que el juicio fue justo y que el tipo se lo buscó. Ellos insisten en que se respetaron las leyes y que esto es un ejemplo para que nadie más se le ocurra hacer lo mismo.

Pero por otro lado, hay gente, organizaciones y hasta observadores que ven esto de otra manera. Dicen que estos juicios son más un show político que otra cosa, para tener a la gente controlada y mostrar una cara de orden ante el desorden que anda suelto. No se ponen de acuerdo, como casi siempre.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de este bochinche?

Pues mira, lo que está claro es que la cosa de las drogas sigue en el aire en Cuba. El gobierno va a seguir montando este tipo de shows para intentar controlar la situación, y la gente va a seguir hablando y especulando.

Queda ver si estas medidas de “juicios ejemplarizantes” realmente funcionan o si solo son para calmar las aguas por un rato. Lo cierto es que el tema de las drogas y la justicia en Cuba sigue dando de qué hablar, y quién sabe qué más nos traerá el futuro.

Más noticias