¿¡Cadena de tiendas y restaurantes en Cuba? ¡El gobierno le dio el sí a los privados!
Cuba permitirá la creación de cadenas privadas de tiendas y restaurantes bajo un nuevo marco regulatorio, abriendo puertas a la expansión de negocios.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el gobierno cubano, con el Decreto 167 del Mincin, le ha dado el visto bueno a los emprendedores para que formen sus propias cadenas de tiendas, restaurantes y hasta de esos cafecitos que dan la vida. ¡Sí, como lo oyes! Ya no será solo un negocito, sino que podrán tener su marca regada por toda la isla.
Esto significa que un privado puede montar una red de establecimientos, llamarse de una manera y que la gente te reconozca por ahí. Es un giro bastante interesante para los que andan en el cuentapropismo, dándoles una base legal para crecer de verdad.
¿Dónde y cuándo se armó este bochinche?
Esto se publicó este viernes en la Gaceta Oficial. Imagínate, una noticia que empieza a regir siete días después de salir. El ambiente está que arde, porque esto cambia las reglas del juego para el comercio, tanto mayorista como minorista, y le mete mano a las entidades estatales, los trabajadores por cuenta propia y hasta a la inversión extranjera.
Lo bueno es que podrán poner sus precios (¡siempre que estén en la ley!) y hasta meterse en licitaciones públicas. Y ojo, que se podrá vender tanto en CUP como en divisas. ¡La cosa se pone buena!
¿Y a quién le cae arriba esta movida?
Pues a todos los que sueñan con tener un negocio que crezca. Esto abre la puerta para que las marcas privadas se expandan, se diferencien y, quién sabe, ¡hasta compitan de verdad! Para el cubano de a pie, esto podría significar más opciones, mejor surtido y quizás hasta servicios más pulidos. Cambia el panorama de lo que se conoce como el 'pequeño negocio privado' y le da un aire más formal y ambicioso.
Además, se busca una mayor colaboración entre el Estado y los privados. Las empresas estatales podrán alquilar locales y espacios, y se promueven las fórmulas de cooperación y la entrada de capital extranjero. ¡Más sartenes que se unen al fogón!
¿Qué dicen unos y otros?
Las autoridades dicen que estas 176 reformas, de las cuales forma parte este decreto, buscan actualizar la economía, descentralizar y dar cabida a más actores. Por un lado, los emprendedores ven una luz verde para expandirse. Por el otro, se espera que las entidades estatales se pongan las pilas para colaborar y ofrecer sus infraestructuras.
La idea es que el comercio, tanto estatal como privado, se articule mejor. Se habla de categorías de establecimientos según la calidad y el confort, y de requisitos técnicos para operar, como los medios de pago electrónico. ¡A modernizarse se ha dicho!
¿Qué puede pasar ahora?
Bueno, ahora queda ver cómo se implementa todo esto en la práctica. El decreto empieza a tener efecto pronto, pero la expansión real de estos negocios dependerá de las autorizaciones que se pidan y de la agilidad con que se manejen los trámites. Lo seguro es que el panorama del comercio en Cuba podría dar un giro interesante. Hay que seguirle la pista a ver si estas cadenas privadas se convierten en la nueva 'sensación' en la isla o si se quedan en buenas intenciones.