¿Qué pasó con Venezuela? Cuba cambia el chip y le dice 'amigo' en vez de 'aliado'
Cuba ahora llama a Venezuela 'país amigo', rompiendo décadas de referirse a ella como 'aliada'. El cambio surge en un contexto político y de presiones internacionales.
¡Oye esto pa' que veas!
Mira, la cosa está que arde. El gobierno cubano, que siempre le decía a Venezuela 'mi pana, mi aliado', ahora como que cambió el chip. Ya no es 'aliado', ahora es solo un 'país amigo'. ¡Imagínate tú!
Esto no es un chisme de barrio, lo dijo el mismísimo viceministro de Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossío, allá en Nueva York, en plena Asamblea de la ONU. Cuando le preguntaron si Venezuela seguía siendo su socio del alma, él se puso serio y dijo que era 'un amigo', pero que 'aliado' era una palabra 'demasiado fuerte'. ¡Zas!
¿Dónde y cuándo se oyó este cuento?
Esto salió a la luz el sábado 26 de septiembre de 2026, en Nueva York, durante las actividades de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El viceministro Fernández de Cossío estaba dando una entrevista a Bloomberg This Weekend cuando soltó la bomba.
El ambiente era de tensión diplomática, con Cuba intentando moverse en las aguas turbulentas de las relaciones internacionales, especialmente con Estados Unidos pisándole los talones.
¿Y esto por qué importa? ¿A quién le cae arriba?
¡Claro que importa! Por décadas, Cuba y Venezuela se han dado la mano, apoyándose en todo. Llamarse 'aliados' era más que palabras, era un pacto. Ahora, que digan 'amigo', significa que algo cambió en esa relación tan estrecha.
Esto le cae encima a ambos gobiernos, que buscan un respiro en medio de presiones externas, sobre todo de Estados Unidos. Cuba intenta reformar su economía y busca negociar, así que quizás ajustar el lenguaje con Venezuela es parte de esa estrategia.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el viceministro cubano, Carlos Fernández de Cossío, fue el que dio la cara y soltó la nueva definición: Venezuela es 'amigo', no 'aliado'. Fue claro al decir que 'aliado' es muy fuerte y que no lo permitirían si EE.UU. pensaba en algo parecido a lo de Venezuela contra Cuba.
Cuba, en general, está diciendo que mantiene conversaciones con Washington, pero sin avances claros. También el canciller Bruno Rodríguez ha dicho en la ONU que están abiertos a negocios con empresas yanqui y que están haciendo reformas económicas en la isla.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el panorama?
Pues mira, lo que se ve es que Cuba está intentando jugar sus cartas con cuidado. Por un lado, se distancia un poco del lenguaje de 'alianza' con Venezuela, quizás para no espantar a nadie o para buscar otras opciones.
Por otro lado, siguen buscando un acercamiento con Estados Unidos, aunque con muchas dudas. Las reformas económicas internas también indican que La Habana está buscando nuevas formas de moverse. Habrá que estar pendiente de cómo sigue esta novela.